La cuestión logística complica la cosecha

Economía

... que, sin duda, cosechar en cuarentena nacional no es lo más fácil. De hecho, la diferencia de criterio de muchos municipios respecto de la orden nacional de libertad de tráfico, agregó una cuota de incertidumbre innecesaria, tanto al comercio, como a la exportación. Lo mismo ocurrió con las estaciones de servicio que, igual que los intendentes más rebeldes, paulatinamente van reingresando al sistema y hasta se firmó un acuerdo con YPF y Shell, en principio, para asegurar el abastecimiento de camiones en las rutas. Y todo esto como marco de una cosecha en marcha de alrededor de 50 millones de toneladas de soja, y otro tanto de maíz (según el último informe de ayer de la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca), aunque también está la recolección de fruta en el Alto Valle, la vendimia en Cuyo, etc. y hasta la temporada alta de Pesca con los embarques previos a Semana Santa. Hasta ahora viene primando la firmeza del Poder Ejecutivo, aunque los nubarrones no terminan de disiparse y las conciliaciones obligatorias están a la orden del día. Por supuesto que los problemas para todas las cadenas no terminan ahí y algunos temen, incluso, que hasta que no se den casos de desabastecimiento directo, no se va a lograr la uniformidad de criterios ante un caso sanitario inédito para el país.

... que, mientras los productores hacen malabares para sacar lo producido (más aún los acopios que deben encarar “ fletes largos” a plantas o puertos), y hay demoras diversas en la cosecha por estos problemas de logística, la gente de campo comienza a cubrirse con instalaciones más improvisadas en los mismos predios para guardar eventualmente los granos cosechados, ya que no está claro que haya la cantidad suficiente de silos-bolsas para el almacenamiento en los ya bien conocidos “chorizos”, que pueden ayudar a descomprimir la demanda y vinculación de camiones, al menos, hasta que se normalice la normativa en los distintos municipios que mantienen restricciones. Simultáneamente se mantiene la debilidad de los mercados, todavía por el shock internacional que hasta provocó la “desaparición” de containers, y que en el caso del maíz lleva casi u$s10 de retroceso por tonelada, aunque en el mediano plazo puede seguir débil por otras cuestiones como la fuerte caída en la demanda mundial de combustibles fósiles y su consecuente derrumbe de precios, que “ sacan” de mercado a los biocombustibles restando, por ende, una porción importante de demanda, en especial al maíz y al aceite de soja. Todo lo cual está obligando ya a un replanteo productivo para la próxima campaña.

... que, mientras las redes “arden” entre los productores (hoy una de las pocas formas de mantenerse en contacto) además de todas estas inquietudes surgen temas variados, desde el nuevo escándalo del CEO de la convocada Vicentin SA (que está comenzando a ser reactivada parcialmente por Glencore), Gustavo Nardelli rompiendo la cuarentena nacional obligatoria, para “pasear” en su barco por el Paraná, lo que enfureció a más de uno; hasta la aprobación por la rápida reacción de la Sociedad Rural al poner a disposición del Gobierno sus instalaciones de Palermo, para los eventuales afectados por el Covid-19. La acción fue seguida también por Uatre, el gremio de los rurales con su céntrico hotel Facón Grande, en plena City, y hasta el gobernador santafesino, Omar Perotti, logró una rápida respuesta positiva con la red de sociedades rurales de su provincia, con el mismo fin. Con lo que hubo mucho malestar fue con la aparente “sugerencia” de algún funcionario de segundo nivel, amenazando con intervenir el mercado ganadero si no se controlaban los precios. La versión fue rápidamente desmentida desde los más altos niveles, al punto que hasta se supo que el propio Alberto Fernández rechaza tal estilo de manejo, pero igual la amenaza quedó flotando en el ambiente. Mientras, la industria avícola nucleada en CEPA hizo saber que “la oferta de pollos es suficiente para abastecer a la demanda interna. Por ese motivo, solicitamos a los consumidores que actúen con responsabilidad al momento de hacer sus compras”. Además, destacan que “en la actual coyuntura, los precios de salida de fábrica de los pollos se mantienen en niveles equivalentes a los presentes antes de la declaración de la emergencia sanitaria”.

... que, de todos modos, entre problemas de logística, caída de demanda y falta de liquidez, la producción comienza a plantear medidas concretas como alguna línea de créditos de fomento para alentar la producción ganadera; la acreditación de los fondos comprometidos por la segmentación de las retenciones, la facilitación de gestiones mientras duren las restricciones por la pandemia e incluso la liberación de algunos impuestos superpuestos que le restan posibilidades a la producción (Sellos, Ingresos Brutos, etc), sin llegar -todavía-, al nivel de los petroleros que ya están planteando la eliminación de las retenciones.

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