Si se le pregunta a un inversor por lo que hacen Ariba, Redback, Broadvision o Inktomi, lo más probable es que no tenga idea. Sin embargo estas empresas fueron de alguna manera el catalizador para que ayer el mercado reemprendiera con furia el movimiento bajista que se inició hace ya más de un año. La excusa puntual fueron los clásicos anuncios de una merma en las ganancias o las proyecciones de ganancias, a lo que se sumaron algunos anuncios de despidos. Es así que a la baja de 1% que tuvo el Dow durante el primer día de la semana ayer se sumo 2,99% llevando al indicador a quedar en 9.485,71 puntos, mientras que a la baja de 3,1% que tuvo el NASDAQ debemos agregarle un desplome de 6,2%. Tan sólo para la estadística, este es el punto más bajo del mercado electrónico desde el 20 de octubre de 1998 y el más bajo para el mercado en general (según el S&P500) de los últimos 29 meses. Hay quien desde el lunes achaca un derrumbe que no entiende, a la crisis sino norte-americana por la caída del avión espía. Si bien esto puede hacer recordar en algo a la crisis de los '50 con el Sputnik (cuando se supo que los rusos habían colocado un satélite en órbita antes de que los norteamericanos, el mercado vivió una fuerte corrida), lo cierto es que cuando mucho podemos hablar de la primera prueba seria de diplomacia internacional para el presidente Bush. De efectos sobre los mercados, realmente nada. Es cierto que se alzaron algunas voces optimistas como la de la gente de Salomón aconsejando posicionarse especialmente en papeles financieros, pero fueron arrasados por la realidad. El derrumbe de American Express, ante los pésimos resultados con su cartera de junk bonds demuestra que nadie está a salvo del actual parate económico. Revisando la lista del Dow, apenas un papel -Home Depot-quedó del lado ganador, y más que por motivos puntuales deberíamos decir que fue por pura casualidad. Si bien aún no comenzó el período confesional de este trimestre (cuando las empresas adelantan las proyecciones de ganancias), es claro que aun empresas de segunda o tercera línea como las que difundieron números ayer, son capaces de deslomar al mercado. En este escenario es claro que la baja de la tasas de los treasuries a 4.927 por ciento en su versión de 10 años y 5.471 por ciento en la de 30 tuvo mucho que ver con la tradicional búsqueda de seguridad en tiempos tormentosos. De hecho, donde más se notó el movimiento de fondos fue hacia los Money Market Funds que actualmente están pagando alrededor de 5 por ciento anual (sin contar costos.)
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