El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La Bolsa de Tokio registró el viernes un retroceso leve influenciado por las vísperas del éxodo vacacional que tendrá lugar la próxima semana a raíz de la celebración budista del Obon. El índice Nikkei retrocedió 19,50 puntos (-0,17%), para ubicarse en 11.735,06 yenes, mientras que el Topix, que reúne todos los valores de la primera sección, bajó 2,45 puntos (-0,21%) y finalizó en 1.182,49 puntos. El volumen de negociaciones fue de 606,19 títulos. La noticia económica del día, la aprobación por parte de la coalición gubernamental del borrador de los presupuestos del estado para 2002, en el que incluye un recorte de 10% en obras públicas, no fue tenida en cuenta en las negociaciones. Después del fuerte descenso del jueves, el Nikkei tuvo una jornada sin dirección que se tornó hacia la baja, cuando muchos inversores se deshicieron del exceso de valores en previsión de que en la próxima semana el letargo domine los mercados. LONDRES
La Bolsa de Londres cerró el viernes al alza y su índice FTSE 100 subió 24,3 puntos, hasta situarse en los 5.427,2, pese a las pérdidas registradas en el sector de las telecomunicaciones. El índice intermedio FTSE 250 avanzó 15,1 puntos y cerró en los 6.092. Las telecomunicaciones siguieron en la misma línea negativa de la jornada anterior, perjudicadas por las pérdidas que se registraron a la madrugada en Nueva York, y marcaron la tendencia bajista del mercado londinense. Una de las firmas más perjudicadas fue el fabricante de equipos de telecomunicaciones Marconi, cuyas acciones bajaron 1,5 peniques y acabaron en los 85,5. La jornada tampoco resultó propicia para el gigante mundial de la telefonía móvil Vodafone, que vio sus valores retroceder un penique, para quedar en los 137. Como gran excepción de esta baja destacó la compañía British Telecom (BT), que avanzó 11 peniques, para situarse en los 460. SAN PABLO
La que terminó no fue, desde lo bursátil, de las mejores semanas. Hasta ahora el principal argumento para explicar la merma en el precio de las acciones era la crisis en la Argentina. Al mismo tiempo que ésta comenzó a ceder y allí las acciones ganaron más de 6%, el paso al frente de los problemas locales sólo permitió que el Bovespa ganara 0,55 por ciento. Reflejando esta situación de debilidad, el indicador bursátil pasó casi todo el viernes del lado perdedor, recuperándose recién en la última hora, para quedar en 13.915,09 puntos, con una suba de 0,58 por ciento. De no haber sido entonces por los últimos 45 minutos de negociación, el saldo hubiera resultado perdedor. Afortunadamente, el real capturó en mayor medida el alejamiento de la posibilidad de default en el vecino país ganando 1,68 por ciento en las últimas cinco ruedas, haciendo que el saldo final fuera una mejora de más de 2 por ciento. CHILE
Sin prisa, pero sin pausa, el IPSA siguió ganando terreno a lo largo de las últimas cinco ruedas para terminar con una mejora de 2,11%. El problema es que esto parece la carrera entre la liebre y la tortuga, donde la tortuga viste el caparazón de la desvalorización. Es así que el peso retrocedió 1,26% frente al dólar en el mismo período, llegando a que en el año los activos locales valgan 19% menos en términos de moneda fuerte. La rueda del viernes no fue muy diferente a lo que se postula para el resto de la semana, ya que mientras el índice bursátil ganó 0,77% para alcanzar el máximo en algo más de un año y medio en 113,38 puntos, el peso perdía 0,7% ante el dólar, finalizando en 681,4 por dólar. Tal vez uno de los puntos que permite ser más optimistas sobre el futuro, es que en las últimas ruedas el interés de los inversores se sigue reflejando en un volumen razonable que el viernes alcanzó u$s 17,5 millones. MÉXICO
México es otra cosa. Guste o no hay que convencerse que a lo largo de este año ha sido así. Mientras que las acciones del resto del continente se han movido a la baja, las aztecas tomaron un sentido contrario. Es así que en los últimos cinco días, en tanto que las principales Bolsas latinas ganaban terreno, la mexicana, retrocedía 1,11 por ciento. Claro que esto ni siquiera resulta demasiado importante, no ya por la suba previa, sino porque en el mismo período el peso trepaba 0,82 por ciento frente al dólar (podríamos mencionar también que esta semana se marcó el segundo mínimo histórico para la tasa de los CETES, como otro hecho favorable). Otro punto que dio pie para el optimismo frente a lo que puede deparar esta semana es que el viernes las acciones, que habían iniciado el día del lado perdedor, cerraron en 6.628,49 puntos, con una mejora de 0,44 por ciento. La gran duda la sigue marcando el volumen negociado.
Dejá tu comentario