15 de octubre 2002 - 00:00

Los mercados que más siguen los argentinos

• JAPÓN

Ayer fue feriado en el mercado bursátil nipón, pero la mayoría de las Bolsas de la región del sudeste de Asia registraron resultados negativos en una jornada influida por el atentado terrorista que dejó cerca de doscientos muertos en una discoteca de la isla indonesia de Bali. En Indonesia, el índice JCI de la Bolsa de Yakarta cayó un histórico 10,36 por ciento, equivalente a 38,99 puntos que llevaron al indicador hasta los 337,37 puntos, en un día en que la divisa local se depreció 3,75 por ciento, a pesar de la intervención del gobierno. Los analistas interpretaron el resultado como un avance del considerable daño que el atentado causará en el sector turístico del archipiélago. En Tailandia, el efecto expansivo del atentado tuvo también repercusiones en el índice SET de la Bolsa de Bangkok, que cerró en 323,86 puntos después de perder 1,98 por ciento, o 6,55 puntos.

• LONDRES

La Bolsa de Londres cerró ayer a la baja en una sesión marcada por el desánimo de los inversores ante la tragedia que ha producido el atentado terrorista en Bali. Así, el índice principal FTSE 100 perdió 21,8 puntos y quedó a 3.931,6 puntos, mientras que el índice intermedio FTSE 250 bajó 16,5 puntos, 0,39%, hasta 4.172,4 puntos. No obstante, algunos valores del «footsie» acabaron con beneficios alentados principalmente por el sector farmacéutico, y en concreto por la firma anglo-sueca Astrazeneca, que se situó entre las ganadoras de la jornada. Astrazeneca ganó 13% para acabar a 2.340 peniques, después de que una sentencia de un tribunal de EE.UU. le diera la razón al prohibir a otra empresa que comercialice la fórmula de su medicamento antiúlceras Prilosec. La citada sentencia también ayudó a su rival, GlaxoSmithKline, que terminó con 25 peniques arriba, colocándose en 1.328 peniques por acción.

• BRASIL

El consuelo para los inversores es que, a pesar de la brutal turbulencia política y cambiaria por la que está atravesando el país, la inversión bursátil se sigue manteniendo relativamente incólume. Claro que esto es a costa de un inmenso paso al costado que se refleja en volúmenes que han estado rondando menos de 10% de lo que se negociaba hace tres años en el Bovespa. Si bien esto significaría un perjuicio brutal para los intermediarios, lo cierto es que, en la medida que se ha reducido la actividad bursátil, se han incrementado las operaciones de cambio, futuros y con títulos públicos, por lo que dicho perjuicio no es tal. El problema es que con esto se está destruyendo de a poco el mercado de capitales y harán falta años para poder recuperar el terreno perdido. En estos momentos, estamos más preocupados por lo que pasa con las elecciones o con el valor del real, pero cada tanto hay que mirar más allá.

• CHILE

Uno de los dos está totalmente equivocado, o los seguidores de los grandes números macroeconómicos, o los participantes del mercado de capitales. Es que, mientras los números del mercado parecen indicar que el país pasa por el peor momento en más de una década, los de la "macro" hablan apenas de una leve disminución en el crecimiento de lo que es la primera o segunda economía más prospera de Latinoamérica. La experiencia indica que, si bien esta divergencia puede seguir durante algún tiempo, finalmente habrá de reducirse y tradicionalmente esto es a favor de los bursátiles. De ser así, tarde o temprano el país puede empezar a perder su status preferencial entre los inversores internacionales, la situación política podría empezar a complicarse y Chile se iría integrando con lo peor de Latinoamérica. El mercado no olvida que éste es el país de Allende y de la segunda revolución comunista de América latina.

• MÉXICO

Nada está dicho, y la verdad es que el mercado todavía tiene posibilidad de terminar el año ganador. Claro que la experiencia desde mayo parece decir que esto es improbable, ya que en el mejor mes, agosto, la mejora fue de apenas 3%, y el IPC debería trepar casi 10% en apenas 75 días. Lo que pocos creen es que podamos tener de aquí al último día de diciembre subas en torno a 10% como las vividas en marzo y abril. Esto obedece a que la capacidad de generar noticias locales de relevancia, para justificar mejoras de esta magnitud, parece haber desaparecido. El único motor que ven entonces los inversores es el externo, en particular la recuperación que pueda tener la economía norteamericana, y en este frente las dudas superan a las certidumbres en una proporción mayúscula. El otro frente, el brasileño, es lamentablemente asimétrico, pega en las malas y es intrascendente en las buenas.

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