Los mercados que más siguen los argentinos
-
Dujovne estimó una inflación de hasta 29% en 2026 y advirtió que bajarla "no es un proceso lineal"
-
Paro nacional de ATE: cuáles son los servicios afectados
La Bolsa de Tokio logró quebrar ayer una racha de nueve jornadas consecutivas en baja y registró una leve alza. Así, el índice Nikkei avanzó 0,71% y se ubicó en los 8.510,73 puntos, producto de lo que los operadores calificaron como un previsible «rebote técnico» tras la seguidilla de descensos de la semana pasada. Los analistas destacaron que esto no debe ser interpretado como un cambio de tendencia, ya que las preocupaciones sobre la salud de la economía estadounidense (principal socio comercial de Japón) y la delicada situación por la que atraviesan los bancos nipones continúan presionando al mercado. Sin embargo, es cierto que el alza de ayer podría haber sido mayor de no mediar una apreciación del yen frente al dólar, hecho que le hizo perder impulso al mercado ya que deterioró la rentabilidad de las empresas exportadoras japonesas, uno de los mayores sectores económicos del país asiático.
La Bolsa de Londres sufrió una marcada baja ayer afectada por los sombríos pronósticos de los comercios minoristas sobre las ventas navideñas. De esta forma, el índice FTSE 100 se contrajo 1,89% y cerró en las 3.908 unidades. Según las cámaras británicas que agrupan a los pequeños comercios, los consumidores se apretarán el cinturón durante esta Navidad debido a la incertidumbre sobre la economía, hecho que ayer fue ratificado por el fabricante de juegos de ordenador Game. Esta firma recortó ayer sus estimaciones de ganancias y ello provocó una caída de 41,5 peniques en sus acciones. También arrastró consigo a la cadenas de almacenes Marks & Spencer cuyos valores cedieron 8 peniques, en tanto que el vendedor de aparatos eléctricos Dixons perdió 9,25 peniques. La misma suerte corrió el gigante de refrescos y chocolates británico Cadbury Schweppes, que bajó 21,25 peniques.
La de ayer fue una rueda bursátil, pero estuvo lejos de cumplimentar las promesas que algunos veían al cierre del lunes. Más bien, si algo terminó pasando, es que se ratificó la relativa debilidad que están mostrando las acciones en estos últimos días. Con un arranque positivo que alcanzó su punto máximo aproximadamente una hora antes del cierre, el Bovespa llegó a trepar 1,06%. De ahí en más, los precios comenzaron a descender lentamente sin pausa, y para cuando sonaba la campana, el índice quedaba en 10.832,56 puntos, acotando la mejora a 0,57%. Otros datos que contribuyen a ratificar esta sensación de debilidad fueron que frente a 28 alzas se contabilizaron 26 bajas y que el volumen operado fue de unos magros u$s 183,7 millones. Frente a esto y con las razones de siempre, el real trepó por tercera jornada, esta vez, 0,7% a R$ 3.575 por dólar, el valor más elevado de las últimas tres semanas.
Tenemos que retroceder al miércoles pasado para encontrar una rueda en la que el mercado se mostrara tan positivo como ayer. De todas maneras, es bueno tener en mente que ni en uno ni en otro caso hablamos de grandes oscilaciones, ayer por caso el IPSA trepó 0,7% para quedar en 82,37 puntos. A diferencia de la jornada anterior, esta vez los extranjeros fueron mucho más optimistas que los locales, según surge de la suba de 0,9% que experimentó el índice de las ADR chilenas. De alguna manera, quedó la impresión de que los extranjeros se "prendieron" a la suba local, aunque tal vez, algo tarde. Claro que también hubo algunas buenas nuevas locales, especialmente el anuncio de que la actividad económica de octubre fue mayor que la esperada por los analistas y los crecientes rumores que Enersis refinanciaría sus pasivos. Frente a esto, el volumen operado de sólo u$s 9 millones habló del desinterés de los inversores.
Aunque terminara con una merma de 0,32% al cerrar el IPC en 6.166,13 puntos, la jornada de ayer tuvo algún merito. Arrancando prácticamente en lo que fue el peor momento del día, los precios fueron repuntando hasta que una hora antes del cierre las acciones ganaban 0,2%. Lamentablemente, estos valores no se pudieron mantener y de ahí en más volvieron a ceder terreno hasta cuando llegó el momento de interrumpir las operaciones. Esto no quiere decir que todo fuera malo, de hecho, la tasa de corte de los CETES descendió más de lo esperado por los analistas a 6,98% en la versión de 28 días, siendo para algunos esto lo que disparó el pico alcista en las acciones. El peso, sin embargo, no alcanzó a capitalizar el descenso en el costo del dinero y se desvalorizó frente al dólar, quedando en $ 10,23 por unidad. Es cierto que continúa el poco interés por la actividad bursátil, pero con muy poco se puede ganar bastante.



Dejá tu comentario