9 de septiembre 2003 - 00:00

Lula a Bush: "No habrá acuerdo en la OMC sin fin de subsidios"

Cancún, Brasilia y Washington (AFP, Reuters, EFE, ANSA) - Mientras los responsables comerciales de los EE.UU., la Unión Europea y los principales países agrícolas multiplicaban ayer sus encuentros para evitar un fracaso de la reunión que llevará a cabo desde hoy en Cancún la Organización Mundial de Comercio, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, advirtió a su colega estadounidense, George W. Bush, que sin una solución al problema de los subsidios agrícolas no habrá acuerdos en otros temas sensibles.

«Sin avances significativos en la negociación agrícola, no será posible avanzar en las demás áreas», le dijo telefónicamente Lula a Bush, precisó la cancillería brasileña en un comunicado. Ayer por la tarde, desde el Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina que maneja Rafael Bielsa, se informó extraoficialmente que el gobierno de Néstor Kirchner compartirá la misma posición que Brasil en las negociaciones que comienzan hoy en el balneario mexicano. En representación de la Argentina viajó ayer a Cancún el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado.

Según Itamaraty, Bush llamó a Lula a las 8 de la mañana, y los dos mandatarios discutieron durante media hora acerca de la reunión de la OMC. En el diálogo, Lula subrayó que «el texto preparado por el presidente del Consejo de la OMC no satisface el mandato de la Ronda (de Doha) en materia de agricultura» y recordó que «junto a otros países en desarrollo, Brasil preparó una propuesta que apunta a mantener el nivel de ambición original».

En la Conferencia Ministerial realizada hace 22 meses en Doha (Qatar), los miembros de la OMC acordaron «reducir, con miras a eliminar, todas las formas de subsidios a la exportación y reducciones sustanciales en los apoyos internos que distorsionan el comercio» de los productos agrícolas.

El texto del presidente del Consejo de la OMC, el uruguayo Carlos Pérez del Castillo, propone en cambio «reducciones de todas las formas de subsidios a la exportación, con miras a su progresivo retiro». Pero un grupo de veinte países en desarrollo (G-20), liderados por Brasil, la India y China, presentó una propuesta alternativa más ambiciosa, que reclama recortes mayores a los subsidios.

Lula le recordó ayer también a Bush que «ese grupo representa 65% de la población rural y cerca de la mitad de la población mundial». En la conversación, Bush «destacó la importancia de la reunión de Cancún para el futuro del comercio internacional».

• Consultas

La reunión de Cancún comenzará formalmente hoy, y los diálogos concretos empezarán mañana. Mientras, los protagonistas iniciaron ayer encuentros de consulta. Así, el representante comercial de los Estados Unidos, Robert Zoellick, se reunió con el ministro de Comercio de Sudáfrica, Alec Erwin -un agudo crítico de la política de Washington-, así como con los enviados de la India y Australia, quienes también reclaman mayores concesiones. El comisionado de Comercio de la Unión Europea, Pascal Lamy, se encontró por su parte con Zoellick.

Los Estados Unidos, la Unión Europea y Japón destinan anualmente 280.000 millones de dólares a subsidios al agro -tanto para la producción interna como para las exportaciones-, esto es un promedio de más de 767 millones de dólares diarios.


En tanto, el presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn (ver página 14), señaló que no espera ningún avance importante en las conversaciones comerciales. En Washington, Wolfensohn dijo a los periodistas que «sería peligroso para cualquiera predecir que Cancún va a ser un avance significativo. Nuestra esperanza es que haya algún progreso».

Por otra parte, grupos ambientalistas estadounidenses, campesinos mexicanos y manifestantes europeos llegaron ayer al balneario mexicano para protagonizar una serie de protestas antiglobalización durante las conversaciones.

Decenas de policías mexicanos con uniformes grises patrullaban las calles alrededor del sitio donde se desarrollará la reunión de representantes de los 146 miembros de la OMC.

Las autoridades locales, deseosas de evitar la repetición de los disturbios que sacudieron a la reunión comercial en la ciudad estadounidense de Seattle en 1999, han organizado conciertos y obras de teatro al aire libre para distraer a los manifestantes.


Los economistas dicen que un acuerdo en las conversaciones, que se realizarán en un centro de convenciones a unos 500 metros de las famosas playas de este centro turístico, aumentaría las esperanzas de una recuperación económica mundial.

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