Brasilia (ANSA) - El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, reclamó ayer a Europa y Estados Unidos que flexibilicen sus posiciones en favor de un acuerdo en la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
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«Ya es hora de que EE.UU. reduzca los subsidios agrícolas y que los países del G-20 (Grupo de los 20) discutan la flexibilización de los productos industriales», aseveró el mandatario, según la prensa brasileña. Lula realizó una gira por los países nórdicos que comenzó en Finlandia el domingo 9 y concluyó en Noruega. El periplo europeo concluirá en España, donde se reunirá con el rey Juan Carlos y el presidente del gobierno,José Luis Rodríguez Zapatero.
Brasil y la India conducen el Grupo de los 20, creado hace cuatro años durante una reunión de la OMC en Cancún, México, en el que participan países en desarrollo.
Una de las banderas de ese foro es la reducción de las barreras impuestas en los países desarrollados a las exportaciones de productos agrícolas.
Al referirse a los objetivos de la Ronda de Doha, Lula aseguró que «los países ricos no precisan ganar, los países pobres deben ser los únicos ganadores».
La Ronda de Doha está prácticamente congelada desde junio, cuando Brasil y la India abandonaron las negociaciones que se realizaban con Estados Unidos y la Unión Europa, en Postdam, Alemania, en el Grupo de los Cuatro (G-4).
A pesar de haber suspendido las conversaciones en el G-4, el gobierno brasileño manifestó reiteradamente que es partidario de que Doha llegue a buen puerto.
El canciller, Celso Amorim, reconoció la semana pasada que las negociaciones tal vez no concluyan este año, pero insistió en que la Ronda debe ser fiel a los postulados que le dieron origen en 2000, cuando fue lanzada con una «agenda de desarrollo» para los países pobres.
El presidente de la Comisión Europa, José Barroso, y el director de la OMC, Pascal Lamy, plantearon a Brasil su interés en que la Ronda concluya este año.
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