Mala onda externa y mucho peor local

Economía

Una fecha entre dos feriados alcanzó bastante brillantez en uno de sus indicadores, el volumen, denotando un ritmo superior a lo bastante pálido de enfrentar una rueda en tales condiciones.

En verdad que fue lo que puede tamizarse y dejar de rescatable para la fecha de lunes, porque en el otro índice -y justamente en el día que definía lo mensual y anual-vino decididamente malo el resultado, que ubicó al Merval como de lo más sufrido, en una rueda que tampoco venía bien desde el exterior. Pero, una cosa es descender apenas 0,3% -como en el Dow-o 0,55% como le sucedió al Bovespa, y otra es tener que asumir casi 2 por ciento de caída entre sus líderes, tarea que le quedó al Merval.

Un despeñarse que encontró su fondo en los 2.149 puntos, tras tocar máximo arriba de los 2.200 -todo un sueño-y quedando al cierre nada más que en 2.154 unidades. Mínimo y clausura muy cercanos, probatorios de un deterioro al que salvó de más daño el hecho de concluir la primera sesión de la semana. Y la última de abril...

  • En otoño

    Con las acciones como si fueran «hojas al viento», el desarrollo de remate mensual contó con casi $ 75 millones de efectivo. Pero, esto en franco tren de salida de posiciones, los precios son el testimonio de cuánto desequilibró la oferta, y sin poder recurrir al clásico recurso del «embudo» que adelgaza movimientos y articula trincheras, para proteger las cotizaciones.

    Hubo liquidez, para mal, se produjo un «desagio» general en el panel superior y el Merval dejó -en una sola rueda-buena parte de lo que había conseguido en abril. Para arrojar un saldo de 2,5% de aumento, contra casi 6% del Dow Jones y 7% del Bovespa. Como confirmando que está en una zona de inquietudes y que lo hace reflejar mucho más lo flojo que viene desde afuera, agregando lo local. Vuelta de hoja, arranque de mayo y ver si también se produce alguna reversión. La Bolsa, acostada.
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