17 de julio 2003 - 00:00

Mano de obra argentina ya es mas cara que en Brasil

Se siguen viendo efectos negativos de la incorporación de los $ 200 al sueldo junto con el aumento del salario mínimo. Ya que se pone en desventaja al sector exportador, sobre el que en teoría el gobierno se basa para el despegue de la economía. Esto se agudiza en relación con el principal socio comercial, Brasil, quien viene incrementando sostenidamente las exportaciones hacia el mercado argentino. El salario mínimo en la Argentina será 31% superior, en dólares, al de Brasil a fines de año. Esto es debido al impacto sobre los sueldos básicos de convenio, que aumentan $ 224 en ocho meses generándose además un efecto real cuando se incorporan adicionales convencionales como, por ejemplo, la antigüedad. Por otra parte, el comercio no subirá salarios ya que con 30% de caída en las ventas no puede afrontarlos.

Mano de obra argentina ya es mas cara que en Brasil
Los exportadores advirtieron ayer que el aumento del salario mínimo implicará una pérdida de competitividad por un fuerte incremento del costo laboral. Según el titular de la Cámara de Exportadores, Enrique Mantilla, «el aumento del salario mínimo de la Argentina con relación al de Brasil, después del Decreto 388, implica que nuestro país tendrá en diciembre de 2003 un salario mínimo, medido en dólares, 31 por ciento más alto que el de Brasil».

El empresario se refirió, en relación con el Decreto 292 que incrementa los salarios básicos de convenio en $ 224 en 8 meses, o sea, $ 24 por mes, que «hay que tener en cuenta que el efecto real potencial cuando se incorporan adicionales convencionales por antigüedad, etc., es en promedio 30% más alto que la suma nominal del decreto».

Señaló, además, que «está comprendido aproximadamente 20% de trabajadores, que son los del sector privado que están registrados y tienen convenio colectivo de trabajo. De no mediar un aumento de la productividad por efecto de un aumento de la demanda, tendrá efectos no positivos en el empleo en sectores con intensidad factorial de mano de obra media y alta».

De acuerdo con estimaciones privadas, la mejora del salario de bolsillo del trabajador no superaría 3%. Este beneficio marginal se debe a que se incrementa una serie de prestaciones que dependen del nivel de salario, como el aguinaldo, el pago de licencias, vacaciones, indemnizaciones y horas extra. A lo que debe agregarse el impacto sobre la base de cálculo para adicionales previstos en su convenio colectivo de trabajo como antigüedad o productividad, por ejemplo.

La contracara es el sector empresario, que será el mayor afectado debido a que afrontará una carga tributaria mayor asociada al nuevo salario contributivo.
Tomando un sueldo de $ 400 mensuales, el aumento del costo laboral se estima en 13%, mientras que para un sueldo de $ 1.000 ascendería a 7%.

«Si bien los sectores involucrados son: papel, productos de imprenta, cerámica, porcelana, productos de vidrio, otros productos minerales no metálicos, metales no ferrosos, equipo profesional y científico, productos de caucho, productos plásticos, hierro y acero, equipo de transporte, productos metálicos y en especial en alimentos, bebidas, tabaco, textiles, ropa, cueros, zapatos, productos de madera, muebles no metálicos, maquinaria eléctrica; dada la heterogeneidad existente por empresa a lo interno de los sectores, habrá que estimar las trayectorias para realizar una evaluación final.»

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