4 de septiembre 2003 - 00:00

Mantienen tope en 3% para superávit

El gobierno ratificó ayer ante el Fondo Monetario que su posición definitiva es mantener la meta de superávit fiscal primario dentro de 3% del PBI para los próximos tres años. La afirmación fue hecha ayer a la mañana por el secretario de Hacienda, Carlos Mosse, ante los enviados del organismo financiero, John Dodsworth y John Thornton. El funcionario local explicó a los visitantes que se trata de una posición definitiva y una orden directa de Néstor Kirchner, y dijo en la reunión de ayer, en el 5º piso del Palacio de Hacienda, que la cifra de 3% para los tres años del potencial acuerdo «no es discutible» y que «todo el sistema fiscal debe elaborarse sobre esa base», salvo algún matiz porcentual de 3,1% o 3,2%, pero sin llegar en ninguna circunstancia a un 3,5%. Ese «matiz» sobre la base de 3% trabajaría como una suerte de «cláusula gatillo», que se aplicaría para los ejercicios fiscales de 2005 y 2006; mientras que el 3% de 2004 ya estaría definido.

Si bien los hombres del FMI no emitieron opinión, las suposiciones oficiales son que esta meta sería aceptada, finalmente, más allá de que en un principio se aseguraba que el superávit primario (no contabiliza los pagos de los intereses y el capital de la deuda externa) debería llegar a un porcentaje no menor de 4% o 4,5%. Según la perspectiva oficial, pero con cierta información de fuentes directas del FMI, finalmente el organismo que dirige Horst Köhler aceptaría el porcentaje que propone la Argentina y que, según lo que predica Kirchner, implica llegar a «un acuerdo que no hipoteque el crecimiento».

Aparentemente, los números sobre los que se habló en el capítulo fiscal (y por ahora solamente en ése) son la promesa de un crecimiento real de la Economía para 2004 no menor de 4%, nivel que se repetiría con altibajos leves en 2005 y 2006. Esa cifra, en teoría obtenible tanto para Economía como para los hombres del FMI (que consideran también que este año el PBI crecerá más de 5%), implica que el superávit para el año próximo superará levemente los $ 12.000 millones, ajustados por una inflación proyectada de 10% y sobre una base de un PBI de 393.513 millones de pesos.

Para los dos años siguientes que abarcaría el acuerdo (2005 y 2006), la cifra llegaría a un mínimo de 15.000 y 17.000 millones de pesos.

En la reunión con Mosse, aunque sin profundizar, también se analizaron algunos números sobre las metas de recaudación y gastos para este año donde, según Economía, se cumplirá la proyección de ingresos tributarios de $ 65.060 millones que, junto con las contribuciones, llegarían a los $ 76.780 millones. Donde aparentemente los hombres del FMI pusieron algunos reparos, por ahora reflejados en el pedido de más información, es en la evolución del gasto público que el Ejecutivo piensa mantener hasta diciembre.

Si bien no fue el objetivo de la reunión con Mosse, y en ningún momento formó parte de las discusiones de ayer con el secretario de Hacienda, quedó claro que los hombres del FMI tienen dudas sobre las posibilidades de cerrar otros capítulos pendientes dentro del acuerdo más allá del fiscal.
Lógicamente, uno de éstos es la falta de acuerdo visible en cuanto a la situación de las tarifas de los servicios públicos. Pero, además, habría reclamos concretos que se formularían en los próximos días sobre la falta de la sanción de la demorada ley de coparticipación federal.

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