El llamado de «prudencia» de Cristina de Kirchner en aquella ya lejana, al menos conceptualmente, reunión con la CGT de Hugo Moyano en la Casa de Gobierno, parece algo utópico. Ayer se confirmó que el titular del gremio de trabajadores bancarios, Juan José Zanola, reclamará incrementos salariales promedio de 40%, y que en algunos casos pueden llegar a 50%. Además, en el listado de sindicalistas con reclamos de aumentos de sueldos superiores a 30% se anotó el secretario general del sindicato de Luz y Fuerza, Oscar Lescano.
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Ambos gremialistas, que se mantienen alejados de la conducción del camionero en la CGT oficial, están acompañados además por dos de los dirigentes que sí dicen estar alineados con Moyano y haber respetado el llamado a la prudencia de la Presidente: los panaderos de Abel Frutos y el representante de los encargados de edificios, Víctor Santa María. En los dos casos, los pedidos se anuncian superiores a 20%.
En el caso de Zanola, ayer dijo públicamente que descarta que se vayan a determinar un piso y un techo salarial, dado que «cada actividadtiene sus características, sus particularidades», ya que «la misma camisa no les ajusta a todos». El sindicalista reconoció que el promedio de aumento que se pedirá se acercará a 40%, pero respetando diferentes escalas. En el caso de los empleados que tienen un año de trabajo en las entidades financieras, el alza que pide Zanola llegaría cerca de 50%.
Sin techos
En coincidencia, Lescano debutó públicamente en los reclamos rechazando que se establezcan techos para la discusión salarial que han iniciado distintas organizaciones sindicales. El gremialista dijo que su pedido estará por encima de 30% y que se justifica porque «está bien que se pida moderación en las negociaciones por salarios», pero remarcó que «también debe haber moderación en los precios».
Por su lado, el líder del sindicato de encargados de edificios, Víctor Santa María, sostuvo que «la mayoría de las actividades va a estar en ese número», en referencia a 30%. Santa María directamenteacordará el porcentaje de incremento para sus afiliados con el gobierno, ya que es uno de los pocos gremialistas que no tiene contrapartida empresarial para discutir los incrementos. El reclamo de Santa María comenzó a provocar reacciones de los representantes de los propietarios de edificios y de los inquilinos, que ven crecer la amenaza de un nuevo aumento para los próximos meses. Si las negociaciones terminan en marzo, como se supone, los incrementos en las expensas comenzarán ya en abril próximo.
En el caso del titular de los mecánicos de SMATA, José Rodríguez, también reclama (y probablemente obtenga) un alza de 35%. En este caso las terminales automotrices estarían dispuestas a otorgar un alza cercana a ese porcentaje, ya que su principal preocupación es cerrar lo antes posible y con el menor grado de conflictividad las discusiones paritarias de 2008. Sucede que en este caso la influencia del costo laboral en la producción automotriz no llega a 5%, con lo cual los incrementos no perjudicarían ni el precio ni las líneas de fabricación de las terminales. Sin embargo, se sabe dentro del mundo gremial y empresarial que el incremento que muestre SMATA determinará una pauta para el resto de los rubros industriales como la siderurgia, plásticos, alimentos, químicos y la construcción.
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