Que el mercado sea capaz de subir un día y bajar al otro no es ninguna novedad. Que lo haga con la virulencia que estamos viendo podría serlo. Pero esto no significa que lo ocurrido carezca de lógica, aun perdiendo de un plumazo lo ganado en las ocho ruedas previas. Pero antes de pasar a las interpretaciones veamos los números. El Dow retrocedió 1,62% cerrando apenas seis unidades por encima del mínimo de la jornada en 13.716,95 puntos. El NASDAQ se desplomó 1,89% a cinco puntos del mínimo intradiario y el S&P a sólo tres unidades de quedar en el valor más bajo del día fue el gran perdedor desarrancándose 1,98%.
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En el NYSE, las mermas superaron 9 a 1 a las subas, y por primera vez desde el 13 de marzo se activaron los "circuitos de protección" en un cúmulo de papeles (se suspende temporariamente la transacción), mientras de los 147 grupos industriales que comprende el S&P 500 tan sólo cinco no cerraron en baja. Lo peor se vivió entre las empresas de servicios públicos (3,2% abajo), seguidas de cerca por las energéticas (-3%) y apenas más atrás las financieras (-2.9%).
En síntesis, una "paliza" para quienes venían apostando por las subas que, atención, es apenas la tercera baja más grande en lo que va del año (no por nada hablamos de oscilaciones violentas). Empezar a listar los disparadores del malhumor sería repetir lo que venimos diciendo día tras día. Podemos eso sí, incorporar nuevas cosas: los pobres balances de DuPont, Countrywide Financial (CFN, el mayor emisor de hipotecas del país) y Texas Instruments (el de American Express lo mencionamos el lunes); las desilusionantes ventas del nuevo teléfono de Apple; la decisión de suspender una colocación de deuda por más de u$s 3.000 millones (a pesar que la tasa, el dólar y el petróleo estuvieron en baja); el anuncio que los defalcos en California están en el máximo de 10 años; los comentarios de CFN que ésta es la peor crisis inmobiliaria desde la Gran Depresión, etc. Por suerte hoy es otro día y veremos si el balance de aquella vieja estrella que fuera Amazon (ganaba 10% en el after market) alcanza para disparar un arranque alcista.
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