1 de septiembre 2003 - 00:00

Medidas por indicio de aftosa en Salta

La presencia de cerdos con síntomas de fiebre aftosa en un matadero municipal del departamento salteño de Tartagal, próximo a la frontera con Bolivia, fue admitida por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (SAGPyA), organismo que informó que fueron tomadas las muestras correspondientes para confirmar en laboratorio la presencia del virus.

Las sospechas surgieron en «en la zona declarada en alerta de fiebre aftosa a partir del mes de julio pasado» sostuvo el organismo. «Se han tomado muestras para realizar el diagnóstico correspondiente», indicó la repartición oficial, y confirmó que «si bien aún no se cuenta con los resultados conclusivos del mismo, que permitirían descartar la presencia de fiebre aftosa, el SENASA adoptó las medidas preventivas que establece la normativa vigente, con el apoyo conjunto de la Gendarmería Nacional».

La zona presuntamente afectada se encuentra comprendida en un área declarada en alerta sanitario, que constituye lo que en epidemiología se denomina «zona buffer», con el objeto de proteger al resto del territorio nacional ante los focos presentados en países limítrofes (Bolivia y Paraguay) en el mes de julio
.

«En esta área, se vacuna a todas las especies susceptibles y se aplica un programa de vigilancia intensivo, que incluye la declaración de toda signología compatible con la enfermedad», informó la SAGPyA, que precisó además que «se ha comunicado de la sospecha a los organismos sanitarios internacionales correspondientes», indicó el área que encabeza Miguel Campos.

• Alerta

Si bien los síntomas se detectaron en ganado porcino y no bovino, la sola posibilidad de la presencia del virus en la región fronteriza con Bolivia puso en alerta al organismo sanitario, a un mes y medio de que la Argentina fuera declarada por la Organización Internacional de Epizootias (OIE) como «país libre de aftosa con vacunación», y a sólo dos días de que se anunciara la visita de técnicos sanitaristas de Estados Unidos y Canadá, en octubre, como paso previo que permitiría la reapertura de dichos mercados.

La fiebre aftosa es una enfermedad infecciosa que ataca a los animales con pezuña hendida o partida (biungulados) como vacunos, porcinos y caprinos. Si bien muestra bajo nivel de mortandad animal las pérdidas que provoca son enormes en producción, medidas de inmovilización, sacrificio y, finalmente, cierre de los mercados. Todo esto afectó a la Argentina en el año 2000 cuando se detectó la epidemia de aftosa en vacunos que fue ocultada por el gobierno de turno, con apoyo del sector privado, y se inició en el límite con Paraguay. Desde entonces, la Argentina perdió importantes mercados que recién el año pasado comenzaron a recuperarse aunque el más importante en exigencia sanitaria, el de EE.UU., aún permanece cerrado.

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