21 de julio 2006 - 00:00

Medidas para que el público deposite a más de seis meses

El Banco Central decidió redoblar la apuesta para que los bancos se animen a captar más depósitos a largo plazo. El directorio de la institución decidió eliminar los encajes (inmovilización de fondos) para los plazos fijos a más de 180 días y, al mismo tiempo, castigar con dos puntos más de encaje (17% a 19%) las colocaciones a la vista (cuentas corrientes y cajas de ahorro).

El impacto de esta medida implica la inmovilización de alrededor de $ 1.500 millones que los bancos tienen disponibles para prestar. Para que las entidades reduzcan este impacto, deberían hacer el esfuerzo por traspasar parte de los fondos a depósitos a plazo.

La entidad que preside Martín Redrado busca así favorecer el traspaso de depósitos en cuenta corriente o caja de ahorro a plazo fijo.

Los bancos que realicen esta migración tendrán menor porcentaje de inmovilización de sus fondos y, por lo tanto, podrán salir a prestar más. Indirectamente, también se busca que aumenten las tasas de sus plazos fijos para captar fondos de mediano y largo plazo.

  • Disponibilidad

  • Actualmente, los bancos tienen más depósitos a la vista que a plazo fijo, cuando históricamente fue al revés. En colocaciones del sector privado hay $ 48.100 millones en cuentas corrientes y cajas de ahorro $ 42.500 millones a plazo. Como los ahorristas no se sienten tentados por las tasas bajas (negativas en términos reales, porque están debajo de la inflación), prefieren dejarlo a la vista y tener disponibilidad para disponer de él en cualquier momento.

    Las medidas comenzarán a tener vigencia a partir del 1 de agosto. Según destacó la institución, se busca que «el paulatino alargamiento del plazo de los depósitos permitirá profundizar la dinámica del financiamiento a la inversión productiva». Si los bancos consiguen fondeo por plazos más largos, también pueden extender paulatinamente el horizonte de sus créditos, hoy concentrados sobre todo en préstamos al consumo y adelantos en cuenta corriente.

    Otra de las medidas definidas por el Central es la eliminación de la utilización del efectivo para la integración de los encajes, a partir de setiembre. La desafectación se hará al ritmo de un tercio del total mensual, con lo cual sería completada en tres meses.

    Esto significa que el dinero en efectivo que los bancos mantienen en caja ya no podrá ser computado como efectivo mínimo (encaje). «Esta flexibilidad se había dado hace cinco años por la crisis, pero con la creciente rentabilidad del sistema es lógico volver a la situación anterior», explicaron funcionarios del Central.

    En un comunicado de prensa, el BCRA aseguró que «estas medidas mantendrán la capacidad prestable del sistema financiero, dado el marco de significativo crecimiento de los depósitos y de fortaleza del sistema financiero».

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