24 de agosto 2001 - 00:00

Menem insiste con dolarizar

Carlos Menem dio a conocer el texto de un documento titulado «Bases para un plan de gobierno» con el cual aspira a relanzar su proyecto de ser candidato presidencial del PJ en las elecciones de 2003. La intención principal es argumentar sobre la dolarización de la economía argentina. Tanto que en la primera página incluye esta leyenda: «Es absolutamente imprescindible otorgar carácter definitivo e irreversible a la paridad cambiaria entre la moneda argentina y el dólar estadounidense. Esto implica profundizar el camino iniciado con la convertibilidad y avanzar hacia la dolarización de la economía argentina».

El documento fue elaborado originalmente a partir de un borrador manuscrito que escribió Menem desde el primer día de su cautiverio en la quinta de Don Torcuato.

Sus principales asesores le acercaron luego algunos documentos de índole técnica (Jorge Castro sobre relaciones internacionales, Roque Fernández y Ana Mosso sobre economía, Jorge Rodríguez sobre educación, ciencia y técnica) que el ex presidente incorporó al texto final.

A lo largo de varios acápites en los cuales abundan las referencias históricas tópicas de los escritos de Castro (citas de Charles De Gaulle, frases como «inteligencia política» vs. «inteligencia académica»), el programa del presidente del Partido Justicialista hace un diagnóstico muy ácido del actual gobierno. Lo compara con el final de Raúl Alfonsín en 1989 y le reprocha la falta de gobernabilidad. En el documento define la gobernabilidad como control de la marcha de la economía y la misión del gobierno, aconseja, es recuperar herramientas financieras que, insiste, sólo puede lograrse mediante la dolarización.

• Otras recetas

El documento repasa otras recetas como la negociación de un acuerdo directo con los Estados Unidos y la aceleración del ALCA (tratado de libre comercio del continente americano), la regionalización del país y la descentralización de tareas del Estado hacia los municipios. Como en anteriores propuestas que Menem ha hecho suyas, propone una reforma constitucional para reducir a la mitad los diputados nacionales y provinciales y los funcionarios de los concejales municipales. También la eliminación de los senados provinciales y la elección de un solo senador por cada provincia.

Otra de las propuestas es crear
un ministerio de defensa y seguridad que concentre bajo una misma responsabilidad las tareas de seguridad interna y externa el país.

La propuesta recoge muchos de los proyectos anunciados y no concretados en el período 1989-1999 (las dos presidencias de
Menem) y concentra toda la fuerza argumental en una solución de coyuntura: la dolarización del sistema financiero argentino como manera de superar la actual crisis.

La versión final figura en un folleto que será usado, primero que nadie, por el peronismo de La Rioja en la campaña electoral para el 14 de octubre.

La propuesta centra la principal carga de ideas en un diagnóstico de la economía actual del cual extraemos los principales párrafos:

• En muy pocos meses, el país consumió las expectativas de recuperación generadas por el blindaje financiero internacional de diciembre pasado y por el megacanje de títulos de la deuda externa realizado en junio último. El cierre de todas las vías de financiamiento externo impuso la necesidad de la política de déficit cero, que en la práctica no significa otra cosa que un default interno, cuyas consecuencias recaen básicamente sobre los haberes jubilatorios y los salarios de los empleados públicos. Sin embargo, la caída de la recaudación, originada en el ahondamiento de la recesión, neutraliza los esfuerzos para la reducción del déficit público, situación que obligará a producir en el corto plazo nuevos recortes, que habrán de multiplicar la ya creciente conflictividad social. Mientras tanto, la comunidad financiera internacional ha tomado como cierta la presunción de que la Argentina está próxima a la cesación de pagos y a la devaluación (...).

• Para generar confianza, hay que reducir al máximo los niveles de incertidumbre. La eliminación total y definitiva del peligro de una devaluación monetaria es la única manera de gene-rar una formidable inyección de confianza interna y externa en la fortaleza y las posibilidades de la Argentina, capaz de producir de inmediato una drástica disminución de la tasa de riesgo-país que permita recuperar el financiamiento externo perdido, reducir las exorbitantes tasas de interés que asfixian al aparato productivo, en particular a las pequeñas y medianas empresas, y movilizar las paralizadas corrientes de inversión. La alternativa de la dolarización no puede visualizarse como la aplicación de una teoría económica. Es una opción que responde a los hechos. (...)

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