Con el promedio industrial retrocediendo 0,23% al cerrar en 10.952,18puntos, y el NASDAQ perdiendo 0,01%, posiblemente lo más acertado que se puededecir de la relación entre el mercado y la política es que los inversores notenían ayer la menor idea de quién sería el ganador de las eleccionespresidenciales. Incluso los apenas 876 millones de acciones negociadas en elNYSE y los 1.701 millones operadas en el mercado electrónico, hablan de unagran cantidad de jugadores que prefirieron apartarse del tablero hasta que seaclarasen las cosas. El esperado balance de Cisco, presentado luego del cierredel lunes, vino con números superiores a lo esperado. Pero esto no evitó unabaja del papel en el after hours del lunes y en las primeras horas de ayer, quefinalmente repuntó para quedar con una mejora de 2,95%. Si bien esto permitióal NASDAQ quedar prácticamente neutro no se dio lo que muchos esperaban: unefecto impulsor sobre el resto de los grandes papeles del sector tecnológico.Tal vez esto tuviera que ver con la incertidumbre política, pero tal vez con ladecisión de la empresa de reducir inventarios durante los próximos 6 meses. Dehecho el índice de empresas fabricantes de semiconductores de la Bolsa dePhiladelphia se cayó 4%. Como ganadores apenas si se puede mencionar al AMEX ya los papeles de Internet que subieron 0,56% y 1,79%. En realidad no es muchomás lo que se merece de comentario una rueda como la de ayer. Apenas citar queMicrosoft, Hewlett Packard e IBM se movieron del lado ganador, lo mismo queDell que presenta hoy sus resultados (así que a seguir el papel, por máspolítica que haya), y JP Morgan, Merck y United Technologies del lado perdedor.En definitiva, el viejo juego de las sillas musicales donde simplemente secambian las figuras que más habían subido en la jornada previa por aquellas quemás habían caído y viceversa. Sin dudas el “consenso del mercado” tiene sufavorito y puede que hoy reaccione en función de esto. Pero la sensación es quelo que más se desea por encima de las figuras personales es que el poder sigarepartido entre el ejecutivo y el legislativo. Más que por un espíritudemocrático, esto obedece al deseo de que no se apruebe una serie de proyectosque golpearía a los intermediarios. Si algo queda demostrado por elcomportamiento errático e indefinido que tuvo ayer el mercado, es que fuesimplemente un reflejo de los votantes. La tasa de largo siguió en suba a5,893%. Aquí preocupa más el mes de diciembre (cuando se emitirá un casi récordde bonos corporativos) que la reunión de la Fed.




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