25 de octubre 2001 - 00:00

Negocian con Brasil compensación por la devaluación del real

La Argentina empezará hoy a negociar aranceles temporales y excepcionales a algunos productos brasileños para compensar la fuerte devaluación del real. Al abaratarse exageradamente algunos productos brasileños, se perjudicó a las empresas locales. El real se devaluó casi 30% este año, debido a la suba de más de 40% del precio del dólar. Esta es la clave y el punto más difícil de entendimiento en las negociaciones que la Argentina y Brasil comenzarán hoy en Buenos Aires. Los brasileños no quieren este mecanismo de protección, porque están acumulando stocks debido a la recesión mundial y desearían volcarlos a la Argentina, favorecidos por el tipo de cambio. De todas mane-ras, la propuesta de la Cancillería argentina es más aceptable para Brasil que la idea de Domingo Cavallo de limitar los efectos devaluatorios poniendo una banda cambiaria para que beneficie a todos los productos argentinos y no a un grupo de ellos.

"La solución de la aplicación de salvaguardias tal cual lo reglamenta la Organización Mundial de Comercio no es alternativa para la Argentina. Una salida de este tipo para solucionar los problemas que generó la devaluación del real no será aceptada. Preferimos no firmar nada a firmar un mal acuerdo." Uno de los negociadores que desde hoy se sentarán en la mesa de discusión con sus pares brasileños para tratar de solucionar el conflicto comercial bilateral surgido por la caída del precio de la moneda brasileña, explicaba así cuál es la posición que el gobierno de Fernando de la Rúa mantendrá con los enviados de Fernando Henrique Cardoso desde hoy en el Palacio San Martín, la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores argentino. El único acuerdo que aceptarían los negociadores argentinos sería, sobre la base de mecanismos arancelarios (puntuales en un sector perjudicado), que puedan efectivizarse rápidamente, colocando un lapso máximo de cuatro meses. Teniendo en cuenta que los tiempos normales de una salvaguardia de las que autoriza la OMC son de una duración de casi un año desde el comienzo de una investigación hasta que efectivamente se coloca un arancel o un cupo, los cuatro meses serían un lapso más que razonable.

Con este panorama sobre la mesa, hoy llegarán a la sede diplomática de la Cancillería argentina la secretaria de Comercio, Débora Giorgi, en representación de Economía, y el subsecretario de Integración, Norberto Inaelli, equipo designado por el gobierno argentino como negociador oficial.

• Ratificación

Mientras tanto, el Ministerio de Relaciones Exteriores argentino ratificó «oficialmente» que las negociaciones que desde hoy el gobierno de Fernando de la Rúa mantendrá con los enviados brasileños en Buenos Aires se basarían en la aplicación de salvaguardias sectoriales, aunque en una versión más rápida a las que se autoriza la OMC. Con esto se ratifica el acuerdo del 9 de octubre en San Pablo, firmado por el canciller argentino, Adalberto Rodríguez Giavarini, el ministro de Economía, Domingo Cavallo, y los ministros de Industria, Relaciones Exteriores y Hacienda de Brasil, Sergio Amaral, Celso Lafer y Pedro Malan. La confirmación sobre la posición «oficial» del gobierno local fue dada ayer por el director de Asuntos Económicos del Mercosur de la Cancillería argentina, Felipe Frydman, que reafirmó que las negociaciones se basarán en «salvaguardias transitorias y excepcionales». El anuncio del diplomático fue hecho ayer en una reunión organizada por la Cámara de Comercio Argentino Brasileña, ante unas 300 personas, donde Frydman fue enviado para que aclare la situación. La noticia de la confirmación del acuerdo sobre salvaguardias llegó rápidamente a oídos del embajador plenipotenciario para el Mercosur del gobierno de Fernando Henrique Cardoso, José Botafogo Gonçalves, que confirmó su viaje a Buenos Aires para comenzar a negociar. Hoy a la mañana, en el Palacio San Martín, comenzarán las reuniones.

Así queda descartada la posición de Domingo Cavallo, que el miércoles de la semana pasada se reveló contra el acuerdo y propuso alterar el acuerdo firmado en San Pablo, y retornar a la idea de discutir la aplicación de bandas cambiarias sobre la base de aranceles o reembolsos diferenciales que beneficien a toda la economía argentina y no a sectores concretos como provocarían las salvaguardias. Cavallo había renegado oficialmente de lo que se había firmado la semana pasada, estimulado por los apoyos recibidos desde la Unión Industrial Argentina (UIA), los bloques legislativos del PJ, el Frepaso y la UCR y la CGT. Incluso, según anticipó ayer Ambito Financiero, en su contrapropuesta había calculado que la banda cambiaria se efectivice a 1,91 real por cada dólar. La propuesta fue enviada desde Economía hacia Brasil, vía la embajada de ese país en Buenos Aires, y fue recibida por Botafogo en Brasilia. Este funcionario, surfista en su juventud, había acordado con Cavallo en San Pablo analizar más detenidamente la propuesta de las bandas como un «ejercicio mental». «Quizá Cavallo interpretó esto como una reapartura de las negociaciones y no como una posición teórica de Botafogo», aseguraban fuentes porteñas del gobierno brasileño. Era una forma diplomática de señalar que el ministro de Economía malinterpretó un gesto de buena voluntad del gobierno de Fernando Henrique Cardoso.

La alternativa fue rápidamente descartada y condenada por los brasileños que retrasaron el comienzo de las negociaciones formales hasta que dentro del gobierno de Fernando de la Rúa no se aclarara cuál era la idea «oficial», lo que aparentemente quedó en claro ayer con la frase de Frydman.

En la oferta de Cavallo de negociar un acuerdo sobre bandas cambiarias, también se dejaba traslucir que se podría concretar su viejo sueño de que la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales, que hoy dirige el vicecanciller Horacio Chighizola, pase a ser parte del Ministerio de Economía, lo que fue también descartado ayer. Esta dependencia continuará dentro de la Cancillería, que además participará de las negociaciones de hoy a través de Norberto Ianelli. Como contrapartida desde Economía, estará Débora Giorgi. Probablemente desde mañana esta funcionaria pasará a desempeñar un cargo clave: será la encargada de lograr que las negociaciones transiten en un camino intermedio entre lo que reclamaba Economía y lo firmado en San Pablo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar