El gobierno frenó ayer la votación en el Senado de un amplio plan de pagos de deudas impositivas y previsionales que habían lanzado los senadores del bloque justicialista con acuerdo de la UCR. Desde el Ministerio de Economía y la Casa de Gobierno, le ordenaron por la mañana a Miguel Pichetto suspender el tratamiento del proyecto que otorgaba a empresas y particulares 60 cuotas para cancelar deudas con la AFIP y 120 por moras con el sistema previsional. También se permitía el pago en cuotas equivalente a 2,5% de las ventas brutas de las empresas. El freno a la moratoria, destinada a sanear cuentas de empresas en virtual situación de quiebra por sus pasivos con la AFIP, se justificó en que el país se comprometió con el FMI a no innovar en facilidades a morosos impositivos.
El Poder Ejecutivo frenó ayer el tratamiento en el Senado de un amplio plan de pagos para deudas impositivas y previsionales que los senadores tenían listo para sancionar por la tarde. El proyecto, que contaba con las firmas de los peronistas Miguel Pichetto, José Luis Gioja y Oscar Lamberto, y el radical Raúl Baglini, había sido consensuado dentro de la bancada peronista, que todavía ayer por la mañana esperaba con ansias la aprobación. La idea de los legisladores había sido establecer un plan de recupero de unos $ 20 mil millones en deudas que las empresas mantienen con la AFIP, que en muchos casos es el principal o único acreedor. Como el organismo recaudador no está habilitado para efectuar perdones, quitas impositivas o refinanciaciones algunas de esas empresas concursadas, no pueden salir de su situación de quiebra.
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Ese plan consistía en consolidar las deudas previsionales e impositivas dando 60 y 120 meses para cancelarlas o cuotas equivalentes a 2,5% de las ventas brutas de cada empresa.
Pero el Ministerio de Economía tenía otra visión del tema. Roberto Lavagna argumentó que no aceptaría nuevas moratorias impositivas, en línea con lo acordado con el FMI, mientras que los senadores, enojados como hace tiempo no se los veía, se defendían diciendo: «El problema es que no existe diálogo con el ministro. Esto es un plan de pagos, no una moratoria. Si por lo menos hubieran leído el proyecto, en el ministerio se darían cuenta».
Así, después de haber incluido el plan de pagos en el orden del día de la sesión de ayer, Pichetto recibió dos llamados del Poder Ejecutivo donde virtualmente le ordenaban -desde Economía y Presidencia-algo bastante habitual en los últimos meses, que frenara el tratamiento. Así, el peronista se vio obligado a pasar el papelón de retirar la propuesta después de que él mismo había alabado el proyecto frente a su bloque.
Cuando comenzó la sesión de ayer, Baglini no estaba dispuesto a dejar pasar la intromisión del Ejecutivo: «Veo que en los temas listos para tratar hoy no está incluido un proyecto que hemos consensuado sobre un plan de pago para deudas impositivas y previsionales», dijo. «No entiendo qué sucede», terminó el mendocino, sabiendo exactamente lo que había pasado.
Forzó así a Pichetto a explicar: «En este tema se ha trabajado muy bien. Pero el Ejecutivo atiende el tiempo y oportunidad de la política fiscal y éste no es el tiempo y oportunidad para esto».