27 de agosto 2002 - 00:00

No les va bien con el dólar, pero no quieren otra moneda

Hay muchas voces contra la dolarización en Ecuador. La mayoría de los ciudadanos cree que perdió con el cambio de moneda, pero son pocos los que quieren volver atrás por miedo a la inestabilidad y a la inflación. El drama de Ecuador es que produce pocos productos con calidad como para exportar. Si no exporta, no entran dólares y así caen salarios y consumo. Este es el drama que vive Ecuador hoy, pero no es causa del dólar, sino que una moneda fuerte deja al descubierto los verdaderos males de la economía. Los salarios hoy son muy bajos en dólares, pero la gente prefiere ganar en esta moneda porque recuerda cómo caía su salario en sucres por la alta inflación. La dolarización produjo una caída de 30% de los salarios. El cambio de moneda la impuso en enero de 2000 el ex presidente Jamil Mahuad. Su mandato sólo sobrevivió dos días a la medida. El cambio se hizo a 25 mil sucres por dólar, cuando en el mercado cotizaba a 11.000. Esto desató una fuerte inflación en dólares que permitió mantener algunas ventajas cambiarias por un tiempo. Con las elecciones presidenciales en puerta, el debate sobre la dolarización resurgió, pero es difícil volver atrás: nadie iría a cambiar sus dólares por una nueva moneda local.

Polibio Córdova, economista que se ocupa de encuestas, opina que no es cuestión de regresar a otro sistema monetario; hay que mejorar la estructura productiva.
Polibio Córdova, economista que se ocupa de encuestas, opina que "no es cuestión de regresar a otro sistema monetario; hay que mejorar la estructura productiva".
Sólo la psicosis que genera vivir en hiperinflación puede explicar la percepción que tienen los ecuatorianos sobre la dolarización: 84% de la población dice estar económicamente peor o igual que antes, 70% poder comprar menos, 79% estar peor atendida en salud, pero, a pesar de ello, la mayor parte de los ecuatorianos prefiere seguir adelante con este esquema monetario y no volver a tener una moneda nacional.

La encuesta, a la cual tuvo acceso exclusivo Ambito Financiero, fue realizada por la consultora ecuatoriana Cedatos y coincide con la mayoría de los relevamientos de este tipo que se han realizado en los últimos meses en este país, que hace más de dos años adoptó la divisa norteamericana como moneda oficial.

La población tiene varias explicaciones a este fenómeno, pero hay dos que prevalecen. Por un lado, hay pánico de que, volviendo al sucre, la economía empeore, ya que antes de la dolarización el país estaba entrando en un proceso hiperinflacionario. Y en segundo lugar, los ecuatorianos señalan que prefieren ganar u$s 100 por mensuales «pero saber que a fin de mes ese dinero vale lo mismo y no estar corriendo atrás de los precios todo el día, como lo hicimos durante décadas enteras». Esta última es la respuesta casi unánime de la gente común para explicar por qué no quieren volver al sucre, a pesar de que hoy deben duplicar su trabajo para poder adquirir la canasta de consumo alimentaria básica.

Entre las empresas, y como es de esperar, la dolarización es mejor recibida por el sector importador, en tanto los productores también ponen sus reparos. Sólo 22% de los importadores dice que sus ventas cayeron con la dolarización (38% dice que aumentaron y 33% que quedaron igual). En cambio, entre los productores, 44% dice que vio reducir sus ventas con el nuevo esquema monetario, 29% considera que siguen iguales y 27% que aumentaron. Las perspectivas para el próximo año muestran la misma disparidad: entre los importadores, 33% espera estar mejor, en tanto sólo 19% de los productores tiene expectativas positivas de mejorar su situación.

A la pregunta sobre si después de dos años de haberse implantado la dolarización la situación monetaria ha sido muy buena, buena o mala, 27% de los importadores respondió que la califica como muy buena, 62% como buena y sólo 12% como mala o muy mala.

Entre los productores, la disconformidad crece: 18% dice que ha sido muy buena, 52% buena y 30% mala o muy mala. La mala imagen del dólar aumenta entre la población: 60% dice que ha sido mala o muy mala (37% la califica como mala y 23% muy mala) y 40% responde buena o muy buena.

Asimismo, cuando se le pregunta a la población si se considera más segura económicamente, sólo 15% dice que sí; 29% igual, y 55% menos segura. Esto tiene que ver con el deterioro que ha tenido el poder adquisitivo de los ingresos en los últimos dos años. Desde la dolarización, la inflación acumula un alza de 130% mientras que los salarios apenas se incrementaron 10% en el último año. Según los datos oficiales, la brecha entre los ingresos promedio y el valor de la canasta de consumo básica era antes de la dolarización de 30%, mientras que actualmente supera 50%.
Por caso, sólo 12% de la población dice que gana más que antes, 35% señala que gana igual y 50% que gana menos. De la misma manera, sólo 9% de la población dice que actualmente puede comprar más bienes y servicios, 27% compra lo mismo y 69% compra menos. Sólo 3% de la población dice poder alimentarse mejor que antes, en cambio 51% dice que se alimenta peor y 40% igual. A la pregunta sobre si está mejor, peor o igual atendido en salud, 58% dice estar peor.

Pero siendo éste el panorama, ante la consulta sobre si prefieren continuar con esta situación o regresar al sucre u a otra moneda nacional, las respuestas son contundentes: 58% quiere continuar con este esquema porque tiene miedo que saliendo de la dolarización los precios suban más todavía.

Ambito Financiero
entrevistó al titular de Cedatos, el economista Angel Polibio Córdova, quien explica que estas respuestas tienen coherencia con la baja de precios de julio, 0,7%, que no es consecuencia de demasiada producción «sino del menor consumo de la gente». Efectivamente, en el primer trimestre del año, la producción de Ecuador cayó, de la mano del menor consumo y la menor inversión. Con esta caída comenzó una fuerte discusión acerca de si Ecuador podrá o no sostener las tasas de crecimiento que registró en los años 2000 y 2001.

Periodista: ¿Se frenó el crecimiento o es sólo una cuestión cíclica?


Angel Polibio Córdova:
Esa caída no se debe a cuestiones cíclicas porque en el segundo trimestre del año la tendencia sigue igual. Sino que está marcando una situación difícil que va a tener el país porque la producción interna no puede competir en precios. La competitividad está comprometida. Hay un déficit de balanza comercial grande, que se acerca a los u$s 700 millones. Y esto pone a Ecuador en una situación difícil porque no hay dólares y la capacidad de inserción de los productos ecuatorianos es mala. P.: ¿Esos problemas son consecuencia de la dolarización?

A.P.C.:
Desde luego que no. No es todo efecto de la dolarización sino que el país no ha tenido una estructura productiva. No es cuestión de regresar a otro sistema monetario sino de mejorar esto. Acá la forma de mejorar la productividad es alentar la inversión y para ello hay que alentar la seguridad jurídica. ganar

P.: También bajar las tasas de interés...


A.P.C.:
Sí, eso es un gran problema porque además hay un resurgimiento del crédito extrabancario a tasas de 10% mensual y que son casi la única forma de crédito del sector informal, que representan un porcentaje muy alto de la economía.

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