Entre el miedo al impacto de la cepa delta en Asia, el temor a que “tapering” de la Fed llegue antes de Navidad y un dólar más fuerte y mayores rendimientos en la deuda del Tesoro de EE.UU., ayer el oro sufrió un duro escarmiento en los mercados asiáticos en la apertura de las operaciones. El metal precioso ya venía golpeado de la semana pasada con el dato de empleo en EE.UU. que alimentó las probabilidades de que la Fed encare un recorte de los planes de estímulo considerando que la economía se recupera de la crisis sanitaria, pero ayer el metal precioso inició la semana a la baja. En el corto-mediano plazo, los analistas consideran que el metal podría consolidarse cerca de 1.700 dólares la onza. Todo dependerá de si sigue contando con el apoyo de los bancos centrales que están comprando oro como activo refugio.
Oro: pese a carnicería asiática, el mercado espera una recuperación
Impactan retroceso de la liquidez y temores con la Fed. Mañana se esperan datos claves en EE.UU.
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Lo ocurrido ayer mostró que la liquidez, o mejor dicho la falta de ella, sobre todo durante las horas dominadas por la sesión asiática, es un invitado indeseable en los mercados. Lo visto fue para muchos operadores una carnicería, fruto de las condiciones del mercado principalmente. El oro tocó los 1.677 dólares la onza aproximadamente, lo que lo posicionó justo por delante del nivel de soporte de largo plazo de 1.675 dólares. Luego se recuperó recortando las pérdidas en poco más de 1,2% en niveles de 1.740 dólares.
Los operadores asiáticos y londinenses señalaron que con una liquidez entre nula e inexistente ayer por la mañana, cuando el oro atravesó los 1.750 dólares la onza estaba claro el movimiento descendente que detonó una catarata de ventas con “stop-loss” en un mercado sin ofertas. Vale señalar que también la plata sufrió ayer al caer desde los 24,346 dólares la onza hasta los 22,102 dólares, en sintonía con el oro, lo que probablemente produzca una liquidación cruzada de metales. Al igual que en el caso del oro, los inversores salieron a cazar oportunidades ante semejante caída y ambos metales recuperaron parte de las pérdidas.
Ahora la pregunta que se plantean en el mercado es si se ha visto un piso para el precio del oro o no. Los analistas destacan que al observar la acción del precio en el marco temporal diario, no hay duda de que el precio está sobrevendido, y seguramente se producirá un fuerte rebote.
Para los inversores del metal precioso, mañana llega un dato importante: la publicación del IPC en EE.UU. Por ello descuentan que es probable que vuelva a aumentar la volatilidad del precio del oro. A esto se suma que varios miembros de la Fed hablarán y sus comentarios y su visión de la cifra del empleo de EE.UU. darán algunas pistas sobre la reunión del próximo mes. Los operadores de oro seguirán muy de cerca estos acontecimientos y es muy probable que los llamados cazadores de gangas aprovechen esta oportunidad para embolsarse alguna.
Vale recordar que días atrás un informe del Credit Suisse salió a recomendar comprar oro como refugio y anticipaba una nueva fiebre del oro. Como metal precioso, desde el banco suizo subrayaban que el oro está en el nivel más bajo de su emparejamiento a 10 años respecto a la plata y otras materias primas industriales. Además, cotiza un 20% por debajo de sus máximos de 2011 en términos reales. Según las proyecciones de Credit Suisse, el oro puede subir al menos un 7% desde sus niveles actuales. Por si estas cifras no fueran suficientes para convencer a los inversores, el banco suizo recordaba que el oro es la mejor protección contra el extremo desapalancamiento financiero, es decir, contra el hecho de que los bancos centrales pierdan el control de la situación y los mercados se vengan abajo.ccc
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