El eje central de esta columna suele ser el comportamiento del Promedio Industrial Dow Jones y de los papeles que lo componen.
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El motivo es claro, siendo lo más granado de las blue chips; es decir, papeles de empresas maduras, de bajo riesgo y de gran popularidad entre los inversores. Es razonable suponer que de una u otra manera se relaciona con la cartera de la mayoría de los inversores (especialmente, los no residentes en los EE.UU.). Pero el Promedio Industrial (o el "Dow", como le decimos normalmente), si bien en el largo plazo es un fiel reflejo de lo que ocurre con el mercado en su conjunto, no es "el mercado". Ayer, fue uno de esos días en que esto se vio claramente. Si bien todos los grandes índices registraron movimientos congruentes, el Promedio Industrial fue el único que terminó del lado ganador al cerrar en 9.799,06 puntos, con una mejora de 0,14%. El resto quedó del lado perdedor, el S&P 500, en 0,46%; el compuesto del NYSE, 0,23%; el Russell 2000, 0,15%; el NASDAQ, 1,81%; y el DJ de Internet, 3,92%. Cada índice representa de distintas maneras los variados sectores del mercado, y se puede decir sin temor que a pesar de la suba del Dow, ayer el mercado quedó otra vez del lado perdedor.
Con más calma y sin los movimientos espectaculares del miércoles, de todas formas, la baja sólo incrementó un poco más el desánimo de muchos inversores. Si bien es cierto que en las primeras horas del día hubo un atisbo alcista, esto se debió en gran parte al rumor que circulaba sobre una reunión secreta y de emergencia en la Fed. Pero cuando se vio que eran sólo rumores, las bajas volvieron a dominar al mercado. Como consuelo para hoy queda el que los últimos 45 minutos de operaciones vieron surgir un leve impulso alcista que les permitió a los blue chips pasar del lado ganador y sacaron al NASDAQ de la zona de 1.800 puntos en que estaba. Frente a esto, que el cierre del mercado electrónico de ayer fuese el más bajo desde noviembre de 1998 queda sólo como una anécdota. Tal vez, lo más preocupante de la jornada fue el anuncio de International Paper y de Coca-Cola de una caída en las ganancias del trimestre.
Tradicionalmente, se suponía que estos papeles deberían de estar relativamente inmunizados contra la depresión. Que la situación sigue complicada lo demostró la nueva suba de las tasa de los bonos del gobierno que llegó a 4,989%, para 10 años, y 5,488%, a 30 años. Si el dólar trepó a 88,18 centavos de euro, fue sólo porque el BCE decidió no incrementar su tasa de referencia. Moraleja: el mundo está al borde de la recesión.
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