"Para 2009 la crisis será historia"
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Walter Morales
W.M.: Seguro que no lo es, de lo contrario los mercados no hubieran reaccionado tan negativamente en las últimas semanas. Sin embargo aún es difícil saber si la Fed está operando tarde ya que, como las bajas en las tasas impactan en la economía con un atraso de 6 meses, aún no comenzó a verse el efecto positivo en toda su magnitud. Ahora bien, podemos afirmar que para la propia Fed se está actuando tarde, de lo contrario no se entiende la agresividad con la que se está instrumentado una política monetaria expansiva. Si hubiera existido una mayor previsión por parte de esa entidad, seguramente las bajas en las tasas serían menos importantes y más pausadas. Resulta obvio que esa mayor precisión no existió.
P.: En lo que va del año las tasas en la Argentina bajaron. ¿Continuará este fenómeno?
W.M.: Las tasas no están cayendo en el país sino que lo están haciendo en el mundo, así que era esperable que la remuneración para los depósitos también ajustara hacia abajo. Es cierto que la inversión se está realizando a tasas negativa (8,75% anual de los depósitos contra una inflación real que ronda 22% anual), pero si los ahorristas están dispuestos a perder plata en términos reales... Lo que es interesante notar es que si bien la tasa de los depósitos cayó 500 puntos básicos en lo que va de 2008, el costo de los préstamos no tuvo cambios en la misma sintonía. Es más, para empresas de mediana envergadura o menos, incluso aumentaron.
P.: ¿El financiamiento de la Argentina se verá afectado en 2008 y 2009?
W.M.: Separemos la paja del trigo... El financiamiento para el sector público en 2008 no se verá demasiado afectado porque el país no necesitará acudir al mercado de capitales por grandes montos; y, para 2009, seguramente la crisis financiera será historia. Hoy los movimientos financieros son cada vez más rápidos, al punto tal que rara vez una crisis financiera excede los seis meses. Esto le da la posibilidad al Estado de beneficiarse del bajo costo del dinero que seguramente habrá en ese momentodebido a las políticas monetarias expansivas que están ejecutando los principales bancos centrales del mundo.
P.: ¿Y el financiamiento para las empresas?
W.M.: Para el sector privado el financiamiento de 2008 no lucirá más complicado, ¡ya lo está! Estamos en medio de una crisis financiera y originada en mercados desarrollados, así que imagínese la enorme dificultad que van a tener las empresas de mercados emergentes, como las argentinas, para poder emitir deuda. Y éste no es un tema menor porque junto a esta imposibilidad se suma que internamente se demorará un año más la expansión del crédito a largo plazo en volúmenes importantes.
P.: ¿A qué se debe esto?
W.M.: Al achicarse sensiblemente el fondeo internacional, los bancos locales van a tomar deuda larga a cuentagotas, por ende van a ver de la misma manera cómo se incrementa su posición disponible para calzar con préstamos más largos.
P.: ¿Hay algo que pueda hacer el gobierno para que el impacto no sea tan profundo?
W.M.: Acá el gobierno se equivoca. Pareciera que le dice a los agentes económicos que den préstamos largos, cuando hay liquidez es como soplar y hacer botellas ya que está ocasionada por depósitos a menos de 60 días, así que con ellos no se puede contar para dar préstamos a 10 años. Para que esto ocurra la banca necesita tomar deuda a plazos más largos y el mercado de capitales está cerrado.
P.: El gobierno sostiene que la crisis no afectará el crecimiento económico. ¿Está de acuerdo?
W.M.: Sí lo estoy. Estimo que la Argentina crecerá 7,5% como mínimo en 2008 porque el gran impulsor nuevamente será el consumo fogoneado por el sector público. Además habrá algún aporte por las obras de infraestructura que obligadamente la administración Kirchner tiene que hacer para asegurarse que lleguemos a octubre de 2011 con luz, gas y agua, tres elementos indispensables para la «vuelta». Eso sí, en un contexto inflacionario y con una demanda que continúa sacándole ventaja a la oferta, fogonear al consumo es como apagar un incendio con nafta.
Entrevista de Patricio Cancelmo




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