15 de octubre 2002 - 00:00

Pedirán a inversores una quita de 70% de deuda. No aceptarán

La Argentina propondrá a los acreedores del exterior una quita de 70% de la deuda. Trascendió que la oferta será rechazada y que, por ende, la reestructuración de la deuda argentina pasará directamente al próximo gobierno. Esto porque en el exterior los principales inversores se resisten a realizar un acuerdo con un gobierno de transición y en medio de una campaña electoral. Además, aun con una quita de 70%, dudan de que la Argentina pueda pagar 30% restante (esto porque en los últimos meses se emitieron u$s 25.000 millones en bonos como los BODEN para ahorristas y para compensar bancos, y para nacionalizar deuda provincial). Por eso, prefieren por el momento seguir adelante con los juicios contra la Argentina en tribunales de Nueva York y Londres, por ejemplo. Precisamente, trascendieron detalles de importantes fallos de la Justicia norteamericana sobre el tema.

El gobierno estaría proponiendo una quita como mínimo de 70% de la deuda a los acreedores del exterior en las próximas conversaciones que se plantearán, a lo que se sumaría una extensión de 10 años en el plazo original de la deuda. Varios ejecutivos de bancos extranjeros consultados por este diario aseguraron que esa oferta no será aceptada y que la reestructuración de la deuda directamente la hará el próximo gobierno.

«Ningún inversor va a firmar un acuerdo con un gobierno de transición y menos cuando uno de los candidatos (en referencia a Rodríguez Saá) propone investigar la legitimidad de la deuda», aseveró un banquero consultado. Por este motivo, es que todos los pasos que se están dando sobre el tema apuntan a cumplir con las condiciones pedidas por el Fondo Monetario para reanudar el diálogo con los tenedores de títulos argentinos.

Precisamente, una vez que se anuncie el acuerdo con ese organismo, el ministro Roberto Lavagna tiene previsto hacer una licitación para designar el banco que actuará como asesor financiero del gobierno. Pero será sólo un paso, casi una formalidad, para reanudar el diálogo con los acreedores. «El caso argentino será más complicado que los anteriores. Son 50.000 millones de dólares, a lo que habría que sumar las presentaciones que puedan llegar a hacer las AFJP (el resto de la deuda es con organismos internacionales o bien se resuelve en tribunales argentinos)», señaló a este diario Eugenio Bruno, abogado del estudio Morgan, Lewis, and Bockius LLP. «En el caso Ecuador, se acordó una quita de 40%. En el de Rusia, fue de 33% aproximadamente. Luce muy incierta la renegociación con la Argentina», agregó.

•Datos

Hay varios datos importantes que están trascendiendo vinculado al tema. Son los siguientes:

El FMI ya cuenta con varios informes preparados por sus técnicos, por economistas locales y centros especializados en Washington en los que se concluye que, aún con 70% de quita, sigue siendo difícil que el país pueda cumplir con esos pagos. Ello, por las emisiones de títulos (BODEN para ahorristas y para compensar a bancos, por nacionalización de la deuda provincial, entre otros) que se realizaron en los últimos días por cerca de u$s 25.000 millones.

• Hubo un fallo de la Justicia norteamericana sobre las negociaciones en curso del país. Por un lado, el gobierno argentino solicitó un compás de espera para la sentencia de los juicios en curso hasta tanto renegocie con los acreedores. Por el otro, los demandantes solicitaron un juicio sumario, de resolución inmediata. El juez rechazó las dos posturas y, por ende, abrió el proceso de prueba. La sentencia se conocería en seis meses.

También se conoció otro fallo importante relacionado con una provincia. La disputa legal se inició cuando la entidad financiera con asiento en los Estados Unidos Wassertein & Perella pretendió que la provincia de Formosa asumiera una deuda por «honorarios, comisiones y gastos» que se habrían generado como consecuencia de una negociación infructuosa de colocación de pagarés en 1994 del ex Banco de Formosa. La Justicia norteamericana avaló los testimonios de funcionarios provinciales (el ministro de Economía provincial Ricardo Cabrera y el ex ministro y actual diputado provincial Jorge Ibáñez) y falló a favor de Formosa. Es clave porque esta decisión genera jurisprudencia de característica favorable para el resto de las disputas que en ese plano sostienen otras provincias con empresas de servicios financieros del extranjero. La aplicación de las leyes americanas surgió de la provisión de una carta de compromiso presentada como prueba por Wassertein & Perella pese a que los representantes de la provincia nunca firmaron dicha carta de intención y que, por lo tanto, nunca asumió someterse a la jurisdicción de los tribunales norteamericanos.

• Para renegociar con los acreedores, la Argentina necesita obtener el visto bueno de la mayoría de los tenedores de bonos. En el caso de los títulos emitidos con legislación norteamericana; se tiene que lograr la aprobación de 100% de los tenedores de los papeles. Si se acuerda con 80%, ese acuerdo se limita a ese 80% y
el 20% restante (se los llama «hold out») puede seguir adelante con los juicios e incluso embargar los pagos que la Argentina haga al 80% que pactó una refinanciación.

Dejá tu comentario

Te puede interesar