Felipe Solá enfrentará ahora también a la Capital Federal en la pelea que mantiene con las provincias chicas por mayor porcentaje de coparticipación federal, cuyos lineamientos para el reparto empezaron a tratarse en la comisión del Senado.
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A esa mesa se sumó la porteña Vilma Ibarra, hermana del jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, quien será la encargada de defender la postura del distrito para que sea incorporado por primera vez en el reparto, algo que la provincia rechaza.
La senadora sabe, incluso, que un documento que se discutió ya en la provincia de Buenos Aires sobre el final de la gestión de Eduardo Duhalde se opone a ceder recursos a la Capital Federal. La provincia quiere, a su vez, que se le incorpore al reparto lo que recibe como fondo de reparación histórica, un presupuesto que llamó la atención de la Ciudad para animarse a pedir algo similar el año pasado. Sin embargo, ahora la Ciudad lo que reclama es que se incorpore al distrito que hasta el momento no tiene cuota de coparticipación, salvo 1,4% que les cedió Duhalde, pero de los fondos de la Nación, sin restarles a las provincias. La estrategia de la Ciudad, que tiene definida la secretaria de Hacienda porteña, Marta Albamonte, para acompañar a Aníbal Ibarra cuando llegue el momento de la discusión, postergada por las tratativas del gobierno con el FMI, consiste en acceder al excedente de recaudación, pero que lo que actualmente recibe -1,4% más una cuota de FONAVI- incluido el pago de los servicios de policía Federal y Justicia, que irritan a las provincias y sirven de argumento para rebatir las demandas porteñas, se transforme en un porcentaje.
«Entendemos que cualquier criterio devolutivo tiene que contemplar lo que cada provincia aporta y considerar las mejores administraciones tributarias, el producto bruto geográfico y la cantidad de habitantes», justifica Albamonte.
En número, la funcionaria de Ibarra, que este año dispondrá de un presupuesto propio de más de $ 4.100 millones, calcula que lo que paga la Nación a la Capital Federal por Policía y Justicia ronda $ 900 millones, lo que hace que, al agregarse 1,4%, se obtenga 8% de la masa coparticipable. Eso es lo que peleará la Capital en la mesa del Senado a través de Vilma Ibarra, quien ya avanzó, incluso, en conversaciones con Alberto Fernández.
«La Ciudad de Buenos Aires aporta gran cantidad de recursos, entre 25% y 28%, a la masa coparticipable, y retiene un porcentaje muy bajo», explica Albamonte para fundar el pedido.
• Aportantes
«Hoy recibimos por coparticipación y fondos unos $ 351 millones, cercanos a 2%, pero al aportar, cerca de 28%; y si sumáramos el gasto de Policía y Justicia, estaríamos en $ 1.200 millones, sería 8% del total de los recursos, pero igualmente somos aportantes netos al sistema», agrega la funcionaria que tendrá a su cargo la elaboración de la totalidad de los argumentos y detalles de todos los guarismos para defender la postura, que como plus le otorgaría a Aníbal Ibarra el sello de ser el primer intendente que consigue que la Ciudad integre el reparto de impuestos como el resto de las provincias, aunque no lo sea.
«El criterio con el que se está trabajando ahora es que ninguna provincia puede recibir menos de lo que está recibiendo, pero del excedente de recaudación que existe, pretendemos con todo derecho constitucional que se nos considere en la distribución», remata la funcionaria, que además entiende la importancia de asegurarle al distrito un porcentaje fijo de los recursos que le llegan de la Nación, más cuando el distrito porteño está a punto de obtener un crédito externo de u$s 260 millones para continuar la línea H de subterráneos, y hacer obras en la zona del arroyo Maldonado para evitar más inundaciones en la Ciudad.
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