Tucumán - Los denunciados desmanejos políticos del gobierno de Julio Miranda tienen su correlato en el plano económico. Ahora, a través de un decreto, pretende postergar 180 días el rescate de $ 20 millones de los bonos BOCADE, que son emitidos por el Estado provincial.
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El decreto firmado por Miranda y el ratificado ministro de Economía, Joaquín Ferre, lleva el número 825/3 y aún debe pasar por la Legislatura para hacerse efectivo.
En términos normales, el Estado tucumano debería retirar la partida de BOCADE en cuestión dentro de 20 días, tal como se comprometió a hacerlo -también por decreto- en enero pasado, cuando decidió lanzar la emisión de emergencia.
Lo cierto es que con sucesivas emisiones, este año se incrementó la masa de BOCADE circulantes de $ 98 millones a $ 168 millones.
El decreto del Ejecutivo tucumano argumenta que no puede sacar de circulación la emisión excepcional de $ 20 millones debido a la situación financiera que atraviesa el país y a la falta de recepción de recursos federales. Según expresa el texto, «esto pone a la provincia en un estado de emergencia económico-financiera y de grave riesgo social». Asimismo, según destaca el diario local «La Gaceta», el decreto firmado por Miranda tiene un error en los considerandos que llama poderosamente la atención: se reclama una prórroga de 120 días, pero en la parte resolutiva pide prorrogar por seis meses más el plazo de rescate de los bonos.
El gobierno de Miranda recurrió exageradamente a este instrumento sabiendo que estos bonos funcionan con normalidad y gozan de buena aceptación, inclusive en ciudades limítrofes de Salta y Santiago del Estero. Pero ahora queda claro --denun-cian en la provincia-que fue una torpeza duplicar el monto circulante, ya que esto comenzó a generar problemas en la operatoria de canje por pesos (el plazo de espera para recibir pesos se triplicó en un primer momento y desde hace meses el cambio se realiza por LECOP) y un considerable desagio de los papeles tucumanos. Esta pérdida de valor de los BOCADE en la plaza financiera local fue creciendo durante 2002 y «hoy se llega a pedir hasta 15% para su conversión en pesos», provocando por consiguiente una importante pérdida de poder adquisitivo para los tucumanos, que cobran sus sueldos íntegramente en estos papeles.
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