28 de enero 2002 - 00:00

Pesifican a $ 1,40 el canje de deuda

El gobierno incluirá en el presupuesto 2002 el pago del canje de deuda que concretó Cavallo entre inversores locales en diciembre. La operación superó los u$s 50.000 millones, de los cuales u$s 40.000 millones eran títulos de deuda de la Nación; y el resto, de provincias. Quienes ingresaron en este canje -mayormente bancos y AFJP, pero también hubo pequeños ahorristas-, a cambio de sus tenencias en bonos recibieron un préstamo, sin cotización en mercados, con una tasa máxima de 7% anual y con tres años de gracia en la amortización de capital. Inicialmente, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, les había asegurado a bancos que el canje de deuda de Cavallo no se pagaría y que se lo incluiría en la renegociación total de la deuda argentina. Ahora, el gobierno se decidió por abonarlo, pero en pesos y al tipo de cambio oficial de $ 1,40. También figura en el presupuesto el pago a organismos internacionales de la deuda que vence este año, pero, en este caso, en dólares. Hubo un importante giro en positivo, del equipo económico: sinceró el presupuesto, ya que ahora contempla una caída de 4,9% del PBI este año, con 8% de retroceso para los primeros dos trimestres.

El canje de la deuda que hizo Cavallo entre los ahorristas locales en los últimos días de la gestión De la Rúa y que abarcó más de u$s 50.000 millones en títulos públicos nacionales y provinciales se pesificará al tipo de cambio de $ 1,40. La medida está contemplada dentro del presupuesto 2002, según confió a este diario ayer una alta fuente del Palacio de Hacienda.

Inicialmente, la intención del gobierno era incluir ese canje, denominado Fase I (la Fase II iba a ser destinada a inversores extranjeros), en la renegociación global de la deuda, que se hará una vez que se cierre el nuevo acuerdo con el FMI. Por lo menos, esa intención se la había manifestado el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, a representantes del mercado financiero en diversos encuentros.

Está previsto realizar en abril los primeros pagos de intereses de esta operación de canje
, y desde entonces, mensualmente. Los que ingresaron en esta transacción canjearon sus tenencias en bonos por un préstamo directo al Estado, sin cotización en mercados, que tenía una tasa máxima de 7% anual. Al mismo tiempo, el vencimiento de los pagos de capital se postergó tres años. En total, el monto de esta operación fue por u$s 50.044 millones, de los cuales u$s 41.069 millones corresponden a títulos nacionales y el resto, a deuda de las provincias.

No está definido aún qué pasará con los ahorristas que no ingresaron en este canje y que detentan títulos públicos. Por lo pronto, en Economía aseguran que primero se buscará cerrar el acuerdo con el FMI para luego encarar la renegociación de la deuda en su totalidad
. Entre los pedidos del FMI figura el que no haya discriminación entre inversores locales y extranjeros para esa renegociación clave.

Paralelamente trascendió en el Ministerio de Economía que el gobierno de Italia compensará a los ahorristas de ese país por el default argentino y que será el Estado italiano el acreedor que se siente en la ronda de renegociaciones de la deuda argentina.

El ministro Remes Lenicov y su viceministro Jorge Todesca siempre fueron de la idea de mantener los pagos comprometidos en esta Fase I del canje. En teoría garantizados con la recaudación de impuestos, estos pagos deben hacerse principalmente a AFJP, bancos y ahorristas locales, ya afectados por la devaluación y la cesación de pagos. La pesificación a $ 1,40 es una solución intermedia, ya que devolver dólares billete a los acreedores de esta Fase I del canje está claro que restaría divisas hoy escasas en el BCRA. La decisión forma parte de la compensación que se dará a entidades financieras que pesificaron activos 1 a 1 y pasivos a $ 1,4.

En el presupuesto 2002 se incluye, además, el pago a organismos internacionales que se mantendrán más allá de la prórroga de 12 meses otorgada al país. Todo en una decisión tomada en Economía y bienvenida por los técnicos del FMI, que es plantear con más realismo el presupuesto: ahora incluye una caída estimada del PBI de 4,9% (antes era 2,6%), un déficit fiscal de entre 4.500 y 5.000 millones de pesos y con algunas reducciones en el gasto primario. Trascendió que para el primer trimestre el gobierno estima una caída de 8% en el PBI, igual magnitud en el segundo, una ligera suba de algunas décimas en el tercer trimestre y para el último, 4% de incremento.

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