La semana próxima comienza en Cancún, México, la cumbre ministerial de la Organización Mundial de Comercio y, de acuerdo a los pronósticos, podría esperarse un nuevo fracaso de la negociaciones.
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La postura de los países en desarrollo de «eliminar de raíz los subsidios agrícolas», frente a la posición europea de aceptar dichas exigencias «sólo a cambio de otras concesiones», y la concentración de grupos antiglobalización que, se estima, protestarán en las afueras del encuentro llevan a pensar en ese pronóstico.
Desde el gobierno argentino se indicó que «es fundamental establecer compromisos de eliminación en materia de subsidios a la exportación para todos los productos, una fuerte reducción en materia de ayuda interna distorsiva y la aplicación de una fórmula para reducir sensiblemente los aranceles a la exportación». El secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Miguel Campos, aseguró que «el resultado de la negociación en la OMC puede hipotecar o mejorar el futuro de la agricultura argentina, por lo que no podremos permitir resultadosam bivalentes. Buscaremosentendimientos claros con estos grupos para tener un bloque sólido en Cancún». Campos, propuso que la Argentina lleve propuestas «osadas» a la reunión y agregó que « estamos en una situación de fortaleza, de suma de energía que nos permite ser osados». En este contexto Brasil se mostró más flexible y expresó que es preferible extender los plazos para eliminar los subsidios agrícolas a reducir el nivel de ambiciones fijado en Doha por la Organización Mundial de Comercio (OMC).
«Si la opción es extender los plazos o reducir las ambiciones, es preferible extender los plazos», dijo el canciller Celso Amorim. «Es muy importante que por primera vez aparezca de manera clara el objetivo de eliminar los subsidios. Es muy importante que ese nivel de ambición no se reduzca», dijo el ministro. Amorim indicó que hay dos posibilidades: «la primera consiste en que la UE y Estados Unidos acepten negociar algo y que haya posibilidad de un avance, aunque modesto, incluso si se requiere un Cancún II». La otra es que «la UE y Estados Unidos insistan en sus propias propuestas y no haya progreso posible. Entonces habrá que tener una reflexión sobre el futuro y esa reflexión no debería reducir el nivel de exigencia de la Ronda de Doha», dijo el canciller.
• Propuesta
La UE y Estados Unidos presentaron una propuesta conjunta en materia agrícola, que deja la puerta abierta a reducir subsidios, pero que gran parte de los países en desarrollo juzga insuficiente.
En la Ronda de Doha, que se realizó en noviembre de 2001, los países de la OMC inauguraron un nuevo ciclo de negociaciones (después de la Ronda Uruguay, de 1987 a 1994), con la voluntad de abrir nuevos mercados a los productos agrícolas e industriales, y también a los servicios. Sin embargo, la presión de los grupos antiglobalización -que se expresaron violentamente-y la falta de un acuerdo acerca de las ayudas al sector agropecuario, precipitaron el final del encuentro. En ese momento los socios de la OMC se pusieron como meta el 1 de enero de 2005 para concluir el nuevo acuerdo de liberación comercial.
Durante los días que dure la reunión, el debate girará en torno de los subsidios agrícolas y muchos países ya advirtieron que «de no haber una solución definitiva», no habrá negociaciones.
A sólo unos días del gran evento, la Unión Europea (UE) consideró «excesivas» las exigencias de eliminación de subsidios formuladas por los países en desarrollo, y advirtió que sin mutuas concesiones no habrá avances en la próxima cumbre ministerial. «La UE mostró gran flexibilidad al revisar sus posiciones anteriores (en materia de subsidios agrícolas), pero si países como Brasil, China India y otros no están dispuestos a hacer concesiones, no habrá avances en la negociación» dijo ayer el comisario europeo para la Agricultura, Franz Fischler.
Por su parte, su colega en el área de Comercio comunitario, Pascal Lamy, advirtió que «para que la cumbre de Cancún tenga éxito, todos los países participantes deben estar dispuestos a hacer concesiones».
«Los países en desarrollo no deben exagerar, porque con esa postura se irán (de Cancún) con las manos vacías», advirtió Fischler en referencia a los países en desarrollo que integran el G-20 y que pugnan por la eliminación total de los subsidios. Fischler propuso abrir «una discusión sobre el concepto de país en desarrollo» aplicado a «colosos de la producción agropecuaria» y de varios rubros « industriales y tecnológicos como Brasil, China o la India».
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