11 de marzo 2020 - 00:00

Pimco (acreedor de Argentina) recomienda liquidez

El fondo de inversión Pimco le está recomendando a sus clientes e inversores que se enfoquen en activos que proporcionen fácil liquidez y preservación de capital, tal vez, lo contrario a tratar de enfocarse en entrar en un canje de deuda como el de Argentina, del cual tal vez aparezcan instrumentos financieros que ofrezcan mejores rendimientos que un bono del Tesoro de Estados Unidos, pero de mayor riesgo.

Pimco es uno de los fondos con mayores tenencias de los bonos que está por reperfilar el Gobierno argentino. Entre ellos el denominado Bopomo y el Bonte. Se tornó en gran tenedor de deuda soberana en los últimos años. La profundización de sus operaciones llegó de la mano del ex ministro de Finanzas y presidente del Banco Central, Luis Caputo. Se trata de una firma de inversión fundada en Newport Beach, California, en 1971 por William H. Gross (que aún la dirige) y por Mohamed A. El-Erian. En 2000 fue adquirida por Allianz, y desde ese momento opera bajo su ala, pero como fondo independiente.

En un reciente trabajo, la firma prevé que los gobiernos van a entrar en una suerte de ciclo de relajación fiscal para respaldar la recuperación de la economía, cuando ceda el efecto del virus. Considera incluso que los gobiernos pueden imponer nuevas barreras al comercio y las inversiones, con la excusa de la enfermedad.

Pacific Investment Management Company, tal cual es su nombre en inglés, tuvo que realizar este año su ‘Foro cíclico de inversiones’ de forma virtual y canceló los viajes de negocios no esenciales, como precaución para contener riesgos de contagios de su personal.

De acuerdo con Pimco, todavía no se podrá apreciar claramente el desastre financiero que está provocando la crisis del coronavirus. En un reciente informe, anticipa que “los peores efectos económicos llegarán en los próximos meses”. El lunes se desató un verdadero tsunami en los mercados mundiales tras el estallido del conflicto entre Arabia Saudita y Rusia sobre cómo habría que administrar la producción mundial de petróleo, a la vez que va cayendo la actividad económica, como producto del COVID-19.

En su reporte, Pimco considera que se prevé una posible desaceleración de las economías de Estados Unidos y de la Eurozona en la primera mitad de este año, pero con una recuperación a partir del segundo semestre. Técnicamente, ese freno no se podría considerar una recesión, pero afectará al resultado de todo el 2020.

Joachim Fels, uno de los principales economistas del fondo estadounidense señala en un reporte que “la economía global está de vuelta en la debilidad de la que estaba a punto de salir justo cuando el virus golpeó”.

En principio, informe considera que la recuperación del segundo semestre de este año va a tener la forma de una U. Pero advierte que existen altas posibilidades que el valle de la crisis se prolongue más de lo estipulado.

Para la asesora financiera, la caída de la actividad de las fábricas en China, como producto de la epidemia, va a tener impacto en los meses siguientes en las plantas industriales a nivel global que dependen de los insumos producidos por la gran potencia oriental. Por otro lado, China va a demandar menos servicios, como viajes y turismo, ferias comerciales, entretenimiento, y hasta el menor consumo de restaurantes y bares dentro del territorio chino como consecuencia de las medida que tiene adoptar el gobierno para aislar a la población.

En otro aspecto, Pimco llamó la atención sobre un posible “crack” en el mercado crediticio de los Estados Unidos, acompañado por una fuerte disminución de fondos corporativos. La consecuencia de ello sería que se complicaría el crédito en el sector de la economía real norteamericana.

Por caso, el fondo de inversiones estima que la Reserva Federal podría aplicar nuevos recortes de las tasas de interés de 50 puntos básicos, a los que ya dispuso recientemente para contrarrestar el efecto de caída de la actividad.

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