Las órdenes de Néstor Kirchner para modificar a último momento el proyecto de Presupuesto 2005 terminaron complicando a los funcionarios del Ministerio de Economía. Ayer, todavía, continuaban corrigiendo planillas para ajustar el nivel de superávit y gasto a los requerimientos que el Presidente le envió a Roberto Lavagna el miércoles pasado por la noche. Se llegó al punto de que el proyecto subido al sitio de Internet de la Cámara de Diputados -que el ministro llevó en persona-tuvo que ser modificado por no ser el definitivo. Se incluyeron así cambios en las planillas de obras públicas, financiamiento para el traslado de las escuelas que funcionan dentro del predio de la ex ESMA -por pedido expreso de Kirchner-y hasta el nivel de superávit del sector público consolidado que quedó arañando 4%. De todas formas, el gobierno tuvo su primera satisfacción en el Congreso. Algunos justicialistas, como el jujeño Carlos Snopek, aseguraron que votarán el artículo con « superpoderes» para modificar el Presupuesto. Otros, algunos duhaldistas junto con la oposición, prometieron que darán guerra en el recinto.
Ni siquiera empezó a discutirse y ya tiene cambios. El Ministerio de Economía terminó de ajustar recién ayer los cambios que Néstor Kirchner ordenó para el proyecto de Presupuesto 2005 entre la noche del miércoles y la mañana del jueves de la semana pasada. Esas modificaciones -sobre todo en obras públicastienen su correlato en planillas que deben ser ajustadas y por eso el trabajo extra. Los cambios llegaron al punto de que la copia del Presupuesto 2005 que se subió al sitio de Internet de Diputados quedó desactualizada y tuvo que corregirse.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
• Hay modificaciones que son no son de fondo, pero obligaron a retocar cálculos. Por ejemplo, el superávit primario consolidado del sector público -es decir, administración central, más provincias, organismos y empresas-llegará a $ 18.580 millones y no a $ 18.750 millones, como se dijo originalmente. De todas formas ese superávit termina ubicándose en prácticamente cuatro puntos del producto, un nivel cercano al que pide el FMI.
• En el apuro por los cambios, se detectó la inclusión de obras que no pasaron antes por el visto bueno del Sistema Nacional de Inversiones, que depende del viceministro de Economía, Oscar Tangelson. Está allí la clara decisión del gobierno de avanzar con el traslado de los institutos militares que funcionan dentro del predio conocido como la ESMA, ahora destinado al Museo de la Memoria. Por eso se dispuso el financiamiento, por pedido expreso de Kirchner, para los nuevos edificios -en algunos casos volverán a antiguas sedes refaccionadas-de la Escuela de Suboficiales de la Armada, una reforma de las instalaciones del Edificio Libertad, Escuela de Guerra Naval, Escuela de Náutica, construcción del Liceo Naval, Escuela Fluvial y Biblioteca de Recursos Hídricos. • No quedó afuera tampoco una vieja prerrogativa que mantiene la provincia de Santa Cruz desde la época en que no contaba con la provisión de energía del sistema interconectado nacional. Se dictó en ese momento una ley solidaria (la 23.681), que aplicó un gravamen de 6 por mil sobre el consumo de electricidad en todo el país para financiar la carísima energía de Santa Cruz. Luego, la provincia presidencial fue enganchada al sistema y se votó nuevamente otra ley para que continuara recibiendo ese fondo especial. De acuerdo con la Ley Complementaria Permanente de Presupuesto, ese subsidio fue fijado al año pasado en $ 26 millones. El proyecto de Presupuesto 2005 lo ajusta ahora elevándolo a $ 35 millones.
• Se incluyó también en el proyecto de Presupuesto un amplio plan de financiación para la industria naviera local. El programa establece una inversión del Estado de $ 149.253.000 durante once años para promover la construcción naviera mediante leasing. Pero la inversión total llega a $ 741 millones, de los que corresponden al primer año $ 4,4 millones como contrapartida de la inversión por parte de la industria naval y marina mercante argentinas. Dentro de ese grupo, además de los promocionados acuerdos con Venezuela para reparar buques y la reapertura del astillero Domecq García, está la inclusión en el Presupuesto de una partida de $ 352 millones para la construcción de cinco buques patrulleros de alta mar y los astillerosprivados que se nuclean en la Federación de la Industria Naval Argentina y que acaba de firmar con el gobierno dos planes de asistencia mediante leasings con tasa subsidiada para grandes astilleros y pymes.
• Quienes quieran información -en soporte digitalizado como CD-o asesoramiento de su «archivo de documentación y tareas conexas que preste la Contaduría General de la Nación, deberán pagar desde ahora un canon u honorario. Por eso en el Presupuesto se habilita a cobrar un arancel que, no se especifica, deberían pagar hasta los miembros del Congreso cuando pidan informes. • El gobierno tendrá un año más para mantener con vida los políticamente redituables -como fuente de trabajo y contratados-entes residuales en liquidación. Hace años que deberían haber desaparecido -por ejemplo, Domingo Cavallo ya en el gobierno de Carlos Menem dio la orden de dinamitarlos y él mismo al final los mantenía con vida-, pero año tras año se sigue postergando la disolución. Así se pidió este año en el Presupuesto 2005. Algunos ya han desaparecido, como el ente residual de Entel o el de Gas del Estado, pero otros siguen con sus estructuras de personal administrando lo que queda de la desaparición del BANADE, la ex Caja de Ahorro, ex Obras Sanitarias, o el viejo Fondo de la Marina Mercante. Hay entes que tienen financiamiento asegurado y otros no.
Dejá tu comentario