Por efecto Pou se retrasó 7 días la reforma impositiva
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Chrystian Colombo tenía preparado para ayer el lanzamiento oficial de la «agenda» de contenidos de la promocionada reforma impositiva, que el funcionario viene negociando con diferentes referentes desde noviembre del año pasado. Ahora el anuncio será la semana próxima, probablemente entre el miércoles 21 o el jueves 22. Pero hay otro efecto: la idea de otorgarle el nivel de autarquía, el mismo del Banco Central de la República Argentina (BCRA) a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) junto con la posibilidad de que su titular permanezca cinco años en el cargo, será archivado. La independencia del organismo recaudador quedará ahora reducida al manejo de un presupuesto propio, la implementación de un sistema de premios y castigos y la necesidad de que el titular de la AFIP rinda cuentas ante el Congreso. No mucho más.
De todas formas el retraso tuvo un costado positivo para Colombo. El jefe de Gabinete pudo completar el contenido de los cuatro puntos centrales que tendrá la agenda impositiva, fundamentalmente los capítulos que tienen que ver con los tributos provinciales y municipales. Estos dos temas, más el ítem donde se llama a preparar un proyecto que defina la situación de la AFIP, serán ahora el centro de la propuesta que presentará Colombo la próxima semana.
Estructura general del sistema tributario. No habrá alteraciones importantes a la situación actual de un régimen impositivo basado esencialmente en los tributos al IVA y Ganancias, más los impuestos directos. La promesa de mantener esta situación fue hecha personalmente a José Luis Machinea por el jefe de Gabinete y es la clave del apoyo que el ministro de Economía le dará a la propuesta que lanzará Colombo. Con esto queda para otra oportunidad la posibilidad de estudiar el reemplazo del IVA por un tributo al consumo, como propuso en algún momento el ex viceministro de Economía Juan José Llach. Como se esperaba, no se tratará en esta propuesta de reforma ninguna alternativa de reducción de IVA o Ganancias.
Impuestos provinciales. La idea de Colombo es que se avance concretamente en la reducción o eliminación de los impuestos a los Sellos e Ingresos Brutos. Todos coinciden, incluyendo a los gobernadores más importantes (sólo se opone Aníbal Ibarra desde la Capital Federal), en que hay que idear algún sistema para que esos dos tributos sean reemplazados. La iniciativa también es apoyada por la mayoría de los empresarios. Se calcula que 50 por ciento del tiempo de debate en el Congreso cuando se discuta la reforma impositiva se concentrará en qué tipo de sistema se puede implementar para avanzar en este capítulo.
Impuestos municipales. Por iniciativa de Chrystian Colombo habrá un tiempo específico para estudiar este tema. El jefe de Gabinete descubrió que gran parte de las quejas de los empresarios con los que se reunió y que operan en el interior del país se basan, más allá de la situación de IVA y Ganancias, en la superposición de impuestos provinciales y municipales. Incluso se asegura que en muchas ciudades, tributos como los de alumbrado y rentas, en realidad son impuestos al consumo encubiertos. Colombo quiere eliminar de raíz este tipo de situaciones y contaría con el apoyo de los principales gobernadores.
Situación de la AFIP. En una semana la propuesta sobre qué se espera para el organismo recaudador cambió de raíz. Hace no más de 10 días estaba en debate la posibilidad de otorgarle al titular de la AFIP un mandato de cinco años que supere al período presidencial y con un status de autarquía para el organismo quedó, por efecto de la crisis desatada por Pedro Pou, en congelamiento y en vías de descartarse.
Autonomía
Ahora se empezará a sondear la posibilidad de darle autonomía a la AFIP; lo que implicaría que si bien su titular sería nombrado por el Poder Ejecutivo y que quedaría bajo la responsabilidad de la Jefatura de Gabinete, el ente recaudador tendrá mane-jo libre de su presupuesto.
Además, podrá implementar un sistema de premios y castigos para sus inspectores, y su titular debería responder ante el Congreso sobre los resultados de la recaudación.
Si ésta aumenta, tendría premios vía mayor presupuesto y, si los ingresos caen, sólo habría las partidas normales de mantenimiento.
Este sería una copia general del sistema español, sobre el cual en los últimos días la Argentina estuvo haciendo un profundo examen.




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