27 de febrero 2004 - 00:00

Por lo menos en marzo no subirían las naftas

Por lo menos en marzo no subirían las naftas
El gobierno intenta que en marzo no suban los precios de los combustibles al público. Esto es por ahora el dato más cierto en las complicadas negociaciones entre las productoras de petróleo, las refinerías que no tienen crudo propio y la Secretaría de Energía.

Ayer, las empresas tuvieron un encuentro técnico de más de tres horas con el subsecretario de Combustibles, Cristián Folgar, para acercar posiciones. Las productoras quieren subir de 28,5 a 30 dólares el petróleo que les venden a las refinerías. Dicen que es una manera de ir «reflejando la realidad del mercado cuando la cotización internacional supera los 35 dólares y no hay perspectivas inmediatas de una baja significativa».

Las compañías que producen petróleo afirman también que las refinerías no integradas ya tienen una deuda de alrededor de u$s 120 millones, debido a los convenios que desde enero de 2003 fijaron el precio de u$s 28,5 por barril para el petróleo destinado a producir combustibles para el mercado interno. Por la diferencia entre ese valor y la cotización internacional se fue constituyendo una deuda de las refinerías que se pagaría teóricamente cuando el petróleo estuviera por debajo de u$s 28,5, lo que sólo ocurrió en pocas jornadas del año pasado.

• Malestar

El crédito no es un mal negocio para las productoras porque tiene una tasa de 8% en dólares y las deudoras son empresas de primera línea. Sin embargo, en algunas productoras hay algún malestar porque dicen que los precios de los combustibles subieron 15% en dólares en el mercado interno y las refinerías no saldaron ni parte de la deuda.

Por su parte, las refinerías afirman que si sube el petróleo a u$s 30, tienen derecho a trasladarlo al precio de los combustibles «en su exacta incidencia», tal como indica el último convenio firmado en enero pasado.

Hasta anoche, la alternativa que aparecía como más viable era la de llevar el precio del petróleo a u$s 30 y mantener sin variantes el valor de los combustibles al público, luego de que venza el lunes el último acuerdo. El gobierno busca, por su parte, que el nuevo convenio sea por dos meses, mientras las refinerías sólo aceptarían un mes si no pueden subir precios.


Para arrimar posiciones, en el encuentro con Folgar se manejaron otros detalles, como, por ejemplo, la posibilidad de aumentar la cantidad de petróleo que las refinerías reciben a precio inferior al internacional, o adelantar la suba del GNC, considerando que esas empresas plantean que el negocio de refinar no es rentable porque cada mes 25.000 vehículos se convierten a gas.

• Desequilibrio

El aumento en el precio del GNC es, además, una de las variables que el gobierno maneja para desestimular el consumo del producto, en momentos en que se prevé un fuerte desequilibrio entre la oferta y la demanda de gas en los meses de invierno. Por ahora, la Secretaría de Energía, a cargo de Daniel Cameron, no terminó de diseñar el esquema con que enfrentará la escasez de gas y se entiende que terminará haciéndolo sobre la marcha.

Sin embargo, ya se habla de una negociación gobierno a gobierno con Chile para bajar la cantidad de gas que se exporta a ese país; dar facilidades a las centrales térmicas con el fin de que compren combustible líquido para generar electricidad; hacer un listado puntilloso de las industrias que pueden seguir operando con un producto sustituto, si se les corta el gas, y también aumentar en marzo el precio del GNC para llegar en última instancia a cortar el suministro a las estaciones que venden ese producto en los días de más bajas temperaturas de julio y agosto.

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