3 de enero 2001 - 00:00

Prepaga Omint abandonaría las marcas que tenía SPM

Omint no pierde las esperanzas de quedarse también con la Clínica Trinidad, luego de haber cerrado el último día del milenio la compra de todos los demás activos de SPM a The Exxel Group.

En las próximas semanas volverían a la carga por el sana-torio de la calle Cerviño, por cuya cotización no lograron alcanzar un acuerdo con los negociadores del Exxel.

Además, según trascendió, en el curso del año comenzarían a abandonar el «paraguas» que constituyen las letras SPM, creado por alguna de las múltiples administraciones que colocara Juan Navarro al frente del negocio de medicina privada.

El argumento sería que el esfuerzo (tanto económico, de marketing y administrativo) que demandó la instrumentación de la sigla no fue acompa-ñado por los resultados.

«Gastaron una fortuna para instalar SPM entre la clientela, cuando en realidad tenían tres marcas excelentes que terminaron aplastadas por una sigla.»

«Una sigla, además, que los abonados no reconocían ni admitían: cuando se les pregunta a qué medicina prepaga pertenecen, dicen TIM, Galeno o Life»
, explicaba un experto del sector.

«La compra fue una oportunidad estratégica para nosotros, y la vimos como una excelente vía de crecimiento.»


«Nuestro foco durante este año y buena parte del próximo será consolidar esta incorporación y la oferta de marcas»,
dijo a este diario Raúl Martínez, gerente general de Omint.

El ejecutivo negó así toda posibilidad de adquirir alguna prepaga chica más en el curso de los próximos dos años, a pesar de las versiones en contrario que circulan en el medio.

Martínez, sin embargo, rehusó de plano confirmar el importe abonado por el grupo que encabeza Juan Carlos Villa Larroudet por SPM.

De todos modos, fuentes tanto de los compradores como de los vendedores confirmaron que la cifra se ubica en los
u$s 65 millones anticipados por este diario el 7 de diciembre pasado y confirmados ayer.

Otro número que está dando vueltas en el ambiente es el de la deuda que acumuló el Exxel tanto con los bancos como con los prestadores (médicos, laboratorios, sanatorios, etc.).

Así, trascendió que la deuda financiera rondaría los
u$s 36 millones, mientras que la comercial no bajaría de los u$s 40 millones.

Ese importe es el acumulado por prestaciones brindadas por profesionales e institutos adheridos al sistema, que todavía no fueron liquidadas.

De todos modos, se trata de una deuda «normal» en la operación de empresas de medicina prepaga; lo que no entraría dentro de los cánones habituales de la actividad es el atraso que acumula SPM con sus proveedores: se dice que los pagos se arrastrarían cerca de
95 días contra los 45/50 promedio del mercado. El plazo es el tiempo que media entre la prestación y el cobro efectivo por el profesional.Omint estaría levemente por debajo de ese promedio (43/44 días) y sería uno de los primeros objetivos de los nuevos dueños tratar de llevar los pagos de las marcas de SPM a esos plazos.

Lo que todavía no tendrían claro los nuevos dueños es qué hacer con las marcas
TIM, Galeno y Life; si bien en el colectivo de los clientes siguen siendo nombres de gran valor, cierto deterioro de los servicios registrados en el último tiempo -provocados justamente por sus propias dificultades financieras y la necesidad de poner la casa en orden con vistas a la futura venta-podrían provocar una unificación de la cartera (que es la mayor de la Argentina, con casi 310.000 clientes).

Otra razón para la unificación podría buscarse en la necesidad de recortar costos, en un momento de creciente concentración en la actividad y la necesidad de ajustar hasta el centavo los gastos operativos para poder estar por encima de la competencia.

Finalmente, es obvio que hacer publicidad para una sola marca es claramente más barato que hacerlo para cuatro.

Las dificultades para unificar no parecen serias.

La composición de la base de clientes de cada una de las marcas a nivel socioeconómico es similar; también lo es la apertura entre clientes corporativos e individuales: Omint tiene 65 por ciento «corporate», 35 por ciento personas, proporción que es de 60/40 en el caso de SPM.

Omint, además, dice tener planes para crecer en Brasil:
«Estamos allí desde 1980; no somos recién llegados», dice Martínez. «En Brasil mantuvimos la división de marcas con la que nació el grupo en la Argentina: Omint para individuos (que en el caso del mercado brasileño apunta al nivel más socioeconómico más alto, con una cuota de las más elevadas del sector y 60 por ciento de reintegros) y Skill para empresas, de menor valor. Pensamos que el crecimiento va a darse con mucha más fuerza en este último sector.»

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