El precio de la carne bajaría en las próximas semanas, según le ratificaron los carniceros al gobierno, que a su vez prometió un estricto control sobre los frigoríficos que operan con el mercado interno.
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La ministra de Economía, Felisa Miceli, recibió ayer a la Asociación de Propietarios de Carnicerías de Capital Federal. Y lo hizo con datos en la mano: el acuerdo de precios firmado con entidades del campo y la industria no debería presionar sobre los valores de la carne. Los carniceros, que inicialmente habían atacado dicho acuerdo, ratificaron el cambio de postura que ya habían manifestado durante el fin de semana y apuntaron hacia los matarifes y frigoríficos que les proveen.
Lo cierto es que, pese a que a mediano plazo la demanda de carne volvería a generar subas, según estudios locales, en el corto plazo nada de ello debiera ocurrir. El argumento se basa en la mayor oferta prevista durante los próximos días, luego de la finalización del paro ganadero que ahora volcaría mayor ingreso al Mercado de Liniers.
Pero especialmente lo que más debería impactar en los valores de la carne es el hecho de que estacionalmente, desde mediados de mayo hasta julio, la oferta de hacienda suele aumentar debido a que muchos productores venden su ganado frente al inicio de las heladas, que complican la alimentación con pasturas. Los campos comienzan a mermar la disponibilidad de pasto y cualquier esquema ganadero normal prevé la venta de animales para reducir la carga por hectárea. De hecho, hoy se negociarían alrededor de 10.000 animales en el Mercado de Liniers y a eso se suman las ventas directas en campo que comienzan a agilizarse.
«Los precios de la carne bajarán dentro de 15 o 20 días si el gobierno controla a los frigoríficos; si el Mercado de Liniers se mantiene abastecido con un ingreso promedio de 10.000 animales por día y si se termina el mercado paralelo de la carne», le dijo Alberto Williams, dirigente de los carniceros, a Miceli.
Valores estables
«No hubo aumentos en los precios de la carne vacuna, excepto los incrementos que se registraron hace un mes. Y ahora no tiene por qué haber aumentos, porque el Mercado de Hacienda va a tener valores más estables en un mes y, además, podrá llegar a las 10 mil cabezas por día», añadió ante Ambito Financiero.
«Si Liniers sigue como hasta ahora, aumentando la cantidad de cabezas que recibe, es probable que en el transcurso de este mes los precios se estabilicen e incluso se pueda observar una pequeña baja», informó Williams.
«Durante la reunión la ministra nos dijo que el gobierno, a través de la ONCCA y del SENASA, va a controlar la salida de la carne desde los frigoríficos hasta su llegada a las carnicerías», agregó con entusiasmo.
Finalmente, el encuentro sirvió también para que Williams resaltara el rol de Miceli en las negociaciones: «Está muy empapada de la realidad, sabe muy bien cuáles son nuestros problemas. Entre todos acordamos que el precio de la carne debería ser de $ 7 el kilo de ternero y $ 6 el kilo de novillo; vamos a trabajar todos juntos para poder mantener esto».
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