La empresa norteamericana AES sería la primera eléctrica en llegar a un acuerdo con el gobierno. La compañía tiene una importante presencia en generación en nuestro país y, además, es la accionista mayoritaria y operadora de Edelap, una de las tres distribuidoras en que se dividió SEGBA y que por eso es de jurisdicción nacional.
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Edelap ya aceptó las condiciones para renegociar el contrato de concesión que le propuso la unidad de renegociación de contratos que preside Gustavo Simeonoff, situación que no implica que el acuerdo sea definitivo: falta la firma de los ministros de Economía y de Planificación, y el aval del presidente Néstor Kirchner. En otros preacuerdos, por caso, los accesos a la Ciudad de Buenos Aires, el jefe de Estado paró las tratativas porque implicaban aumentos. En otros casos, la falta de acuerdo sobre los reclamos cruzados, caso ferrocarriles de carga, creó problemas en el Congreso.
Con Edelap y AES, lo más llamativo en este momento es que en el Ministerio de Planificación se afirma que no existen los avances que, en cambio, se dan por seguros en otras áreas del gobierno. Dada la importancia de De Vido dentro del gobierno, y su particular estrategia de comunicación, podría tratarse de una señal de que no hay nada resuelto, o una manera de crear inquietud en las eléctricas que se resisten a acordar con el gobierno.
Edelap terminó aceptando el acuerdo parcial que dos meses atrás fue rechazado por las transportadoras eléctricas y de gas que recibieron la propuesta, y que ni siquiera llegó a las distribuidoras porque éstas anticiparon que no lo firmarían. Hubo hasta un cronograma de audiencias públicas que debió levantarse, aunque, en medio de tantas idas y venidas, nadie se percató del «papelón», por la diferencia de expectativa entre el gobierno y las empresas.
•Adecuación
Ahora Edelap tomó una actitud distinta. Se puede pensar que para AES 80% del negocio en la Argentina es la generación y que en este sector las cosas se van a arreglar antes de fin de año con un horizonte de normalización a diciembre de 2006. Edelap en tanto es 20% del negocio de la norteamericana en la Argentina.
Hay, además, otras cuestiones que surgen del acta acuerdo prefirmada. La empresa tendrá una suba de 23% en el costo de distribución (la remuneración que efectivamente percibe) más un aumento adicional de 5% para cubrir una inversión de $ 3 millones en el área rural. Ambos ajustes regirán a partir del próximo 1 de febrero, sin alcanzar en el primer año a hogares. La tarifa promedio de la empresa se incrementará en 15%..
En 2006 el acta promete una adecuación de tarifas en tres etapas. Pero, además, el gobierno suspende las multas que a diciembre de 2003 superaban 16 millones de pesos, siendo la más alta de las tres distribuidoras en relación con la cantidad de clientes (280.000 usuarios). Si se cumplen las inversiones y renuncia a juicio, las multas que debe recaudar el Estado serían perdonadas.
La obligación de inversión para 2005 está acotada al moderado aumento acordado: $ 15 millones para calidad y expansión y 3 millones para áreas rurales.
Edelap y sus accionistas renuncian a seguir litigando en el CIADI, pero en principio tienen asegurado un sendero de aumentos de tarifas para fines de 2006, y adecuaciones semestrales si varían los costos, incluyendo a usuarios domiciliarios, salvo los que necesiten tarifa social. Se trata de un esquema que por ahora no era conocido públicamente, ya que, hasta el momento, se mencionaba siempre una sola suba en febrero de 2005.
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