30 de julio 2003 - 00:00

Propuesta concreta de Europa para bajar subsidios agrícolas

La Unión Europea lanzó ayer, a través de su principal negociador, Pascal Lamy, su primera oferta en más de una década para reducir sus subsidios agrícolas. Propuso una rebaja gradual de 60% en estos mecanismos destinados a sus productores. Así, de los más de 70.000 millones de dólares actuales que ese bloque económico destina para este fin, quedarían menos de 30.000 millones. La oferta para la Argentina es «no aceptable», ya que se reclama una apertura mucho más generosa. Sin embargo, la propuesta de Lamy significa un avance importante en las negociaciones sobre el tema, ya que abre un camino donde la Argentina tiene todo para ganar. Actualmente, se calcula que se destinan en los diferentes subsidios a los agroalimentos (tanto a la producción interna como a la exportación) 300.000 millones de dólares anuales. El Ministerio de Relaciones Exteriores calculó que, si estas restricciones no existieran, las exportaciones argentinas crecerían casi automáticamente en 7.000 millones de dólares, ya que se trata de rubros donde los productores locales son ampliamente competitivos en el nivel mundial. Según la propuesta europea conocida ayer, la Argentina debería aceptar como contrapartida una reducción de sus aranceles contra las importaciones industriales e impulsar una nueva legislación a favor de la propiedad intelectual.

Propuesta concreta de Europa para bajar subsidios agrícolas
La Unión Europea ofreció ayer por primera vez negociar una reducción de los subsidios a la producción agrícola hasta 60%, lo que representaría eventualmente el acceso a un mercado de aproximadamente unos 40.000 millones de dólares. La oferta fue hecha en una reunión en la ciudad canadiense de Montreal preparada por la Organización Mundial de Comercio (OMC) con funcionarios de más de 25 países; y si bien se considera como escasa y por ahora «no aceptable» por estados como la Argentina, que estuvo representada por Roberto Lavagna y Martín Redrado, significa el primer paso en más de una década en la reducción de los subsidios agrícolas en Europa. Según fuentes de la delegación argentina, el avance en este capítulo central significaría que el rubro donde más competitivas son las exportaciones argentinas (los agroalimentarias) tendrían más facilidades para acceder a la UE. Para los negociadores del gobierno argentino, en el peor de los casos para el país implicaría un aumento no menor a 2.000 millones de dólares anuales.

Por su parte, los Estados Unidos ratificaron ayer por parte del director del departamento comercial, Robert Zoellick, la oferta que la semana pasada escuchó el presidente Néstor Kirchner de boca de George W. Bush, y que propone anualmente una reducción de subsidios de todo tipo (incluyendo las barreras a las exportaciones industriales), por 100.000 millones de dólares anuales.

• Oferta

El anuncio de la UE fue efectuado en el encuentro de Montreal, preparatorio para la cumbre de la OMC de setiembre de este año de Cancún (México), por el comisario del bloque europeo Pascal Lamy. La oferta concreta fue reducir los subsidios a la producción agrícola en ese continente «en 60%» a la vez que aseguró que también se podría estudiar «una reducción sustancial de las ayudas a la exportación agrícola, como también su eliminación total para aquellos productos en los que estén interesados los países en desarrollo».

En total, la rebaja implicaría que aproximadamente de los 70.000 millones de dólares de subsidios a la producción agrícola dentro de los miembros de la UE, quedarían algo más de u$s 30.000 millones. En total, y sumando todos los subsidios tanto a la producción interna como a las exportaciones desde la UE se subsidian más de 120.000 millones de dólares. Según la OMC, se calcula que todos los subsidios mundiales al agro (incluyendo los de los Estados Unidos y Japón) llegarían a los 300.000 millones de dólares. Si eventualmente todos estos beneficios se eliminaran, el Ministerio de Relaciones Exteriores calcula que aumentarían las exportaciones de agroalimentos de los 13.000 millones de dólares actuales a más de 20.000 millones de dólares. Esto implicaría que de los 28.500 millones de dólares que exportaría la Argentina este año, se superarían los u$s 35.000 millones.

Sobre los anuncios de la EU de ayer, el vocero de la OMC, Keith Rockwell, afirmó que llegar a un acuerdo en Cancún «va a requerir un esfuerzo inmenso, pero sobre la base de lo que hemos visto hoy, creo que aún estamos en el juego». Por su parte, el director general de la organización, Supachai Panitchpakdi, llegará a Buenos Aires para hablar el lunes en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires junto con Lavagna y Redrado, para explicar que el camino que comenzó en Montreal es el mejor para llegar a una liberalización de los subsidios agrícolas.

Según el hindú, «parece claro que en Montreal hubo por primera vez un compromiso».

• Divergencias

Por ahora los miembros de la OMC tienen opiniones encontradas acerca de cuál es la fórmula apropiada para reducir los aranceles de los bienes agrícolas. Los Estados Unidos lideran un sector que solicita grandes recortes en los aranceles más altos, mientras que la UE encabeza a otro grupo que quiere una reducción porcentual homogénea y fija. Los Estados Unidos proponen, además, avanzar primero en una reducción en los subsidios a las exportaciones de productos agrícolas, para luego hablar de las cuestiones de los productores internos de cada país. Ayer el vocero de los asuntos agrícolas de la UE, Gregor Kreuzhuber, dijo que los ministros de comercio discutieron una posible combinación de las dos posiciones como una manera de abordar el capítulo de acceso a los mercados y que «esto podría ser una buena base para encontrar una solución».

Para la Argentina, en realidad, cualquiera de los dos avances implicaría una mejora en sus exportaciones, ya que en el peor de los casos (si se eliminan subsidios a las exportaciones de los EE.UU.), se le abriría un mercado dentro de América latina de casi 20.000 millones de dólares anuales.

La posición que la Argentina más rechaza es la de bajar aranceles o barreras comerciales (el tercer capítulo además de los subsidios a los productores internos o a las exportaciones). Según fuentes de la cancillería argentina, «si se aplicara esta fórmula, las reducciones de las barreras comerciales serían muy escasas». En la misma posición que la Argentina, se suman países como Australia, Nueva Zelanda, Chile y México, entre otros.

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