“Este acuerdo representa la oportunidad de bajar precios internos”, señaló una alta fuente del Gobierno a Ámbito al referirse a los alcances del entendimiento comercial alcanzado por el país con los Estados Unidos.
Qué dice la letra chica del acuerdo comercial con EEUU
El Gobierno destacó que el acuerdo con Estados Unidos permitirá bajar precios internos, ampliar exportaciones y dar previsibilidad a los sectores productivos, con impacto en empleo, salarios y competitividad industrial.
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Acuerdo entre Argentina y EEUU: las 10 claves del nuevo pacto comercial
Se estima que la apertura del mercado de carnes será una gran oportunidad para el país.
“Se van a poder importar, por ejemplo, bienes de capital, algo que le permitirá a la industria, tecnificarse o ponerse al día para poder competir”, explican desde el oficialismo.
También indican que “van a ingresar medicamentos a precios menores, y también la industria farmacéutica argentina podrá exportar a un mercado de 320 millones de habitantes, como es el de Estados Unidos”.
Señalan que los laboratorios nacionales tienen una oportunidad porque el presidente Donald Trump está enfrentado con las farmacéuticas de su país, debido a que considera que los precios de los medicamentos son caros. Pero para poder ingresar al mercado norteamericano será necesaria la ratificación del Tratado de Cooperación de Patentes.
Se estima que la apertura del mercado de carnes es otra gran oportunidad para el país porque los precios de este alimento en los Estados Unidos son más elevados que los que rigen en Argentina. Además, el tipo de corte que demandará el consumidor norteamericano no afectará demasiado al consumo local porque, por ejemplo, no tiene preferencia por la carne con hueso, como sí sucede en la Argentina con el asado.
Se aclara además que la razón por la cual no figura en el acuerdo el monto de las transacciones cárnicas es porque Estados Unidos, por las normas del Organización Mundial del Comercio, no podía poner la cuota. Se espera que se resuelva muy pronto mediante una orden ejecutiva de Trump.
Previsibilidad y baja de precios internos
Los funcionarios destacan no solo la lista de 1.675 productos que no tienen aranceles, sino también que para el resto se establece una tarifa máxima de 10%, otorgando “previsibilidad” a los exportadores argentinos. Además, posiciona ventajosamente a la Argentina porque se trata del arancel más bajo entre todos los países – por caso, Brasil está recibiendo recíprocos de entre 40 y 50%-.
Consultadas fuentes gubernamentales por este medio sobre las expectativas de bajas en los precios internos, las autoridades señalan que ya se están dando bajas como el 12% de reducción en los valores de insumos difundidos de acero y aluminio y esperan que esta tendencia se profundice.
En el Gobierno también esperan un impacto positivo en el empleo y los salarios. Desde este punto de vista, aclaran que las empresas que se dedican a la exportación pagan sueldos que hasta triplican a los que reciben los mismos trabajadores empleados en firmas que se dedican al mercado interno.
La estimación oficial es que la implementación total del acuerdo con los Estados Unidos demandará unos tres años. Se considera que la aprobación del Congreso es fundamental, pero en esta materia en la Casa Rosada están confiados porque consideran que “difícilmente los diputados y senadores puedan oponerse a un acuerdo que beneficia a todas las regiones del país”.
Hitos
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, consideró que la firma del tratado de comercio con Estado Unidos “marca el tercer hito de liberalización comercial de este Gobierno sumándose al tratado con EFTA y al de la UE-Mercosur”. En una serie de 13 tweets, el funcionario se refirió hoy a “la trascendencia de este acuerdo”.
Sturzenegger señaló que “Argentina con este acuerdo logra profundizar su apertura comercial. Esto implica “bienes más baratos para los argentinos y nos permite, en algún sentido, liberarnos del cerco proteccionista que por momentos representa el Mercosur”.
Remarcó que “La apertura nuestra es una conquista. Implica, por ejemplo, maquinaria y bienes de capital/tecnología más baratos, implica equipos industriales, instrumentos de precisión, equipamiento médico, autopartes y material de transporte más accesible. Por ejemplo, locomotoras y vagones necesarias para la reconversión de nuestra red de transporte de cargas ferroviarias. También implica insumos industriales químicos, plásticos y caucho más baratos potenciando la competitividad de nuestras cadenas industriales”. También se refirió a un tema de actualidad, los precios de la ropa que, anticipó “seguirán cayendo”.
Consideró que la apertura recíproca de los mercados ganaderos implica la posibilidad de quintuplicar las exportaciones de carnes a EEUU, lo que supone una ampliación de nuestras exportaciones en cerca de unos u$s800 millones.
Autos más baratos
Sturzenegger comentó que se abre un cupo de 10.000 vehículos que no pagarán arancel. Así, sumado a la baja de impuestos internos, calculó que. un Tesla, que hasta unos meses costaba u$s85.500, pasaría a costar u$s52.800.
Y consideró que darle más competencia al mercado automotor “es un tema de vida o muerte” porque “un parque automotor más moderno es fundamental para salvar vidas”. Al respecto, dijo que la baja de impuestos internos que implementó el ministro Luis Caputo hace unos meses permitió salvar 100 vidas en estos meses.
Sectores elegidos
El ministro de Desregulación señaló que el acuerdo apunta a “dar verdaderas oportunidades” para productos que puedan ingresar al mercado estadounidense, no sólo los ya producidos sino los que se podrían producir en la Argentina.
Para determinar que bienes está el país en condiciones de producir a escala consultaron al laboratorio especializado en crecimiento económico de Harvard. Se concluyó que la lista de sectores incluye productos de transporte, maquinaria y motores relevantes para la cadena de defensa, petroquímicos, productos forestales, medicinas y productos médicos, aluminio y acero, así como cobre y litio.
Sturzenegger sostuvo que también se abre el mercado americano para toda la cadena de producción de bienes asociados al sector aeronáutico que a EEUU le interesa desarrollar en países amigos. A eso se suma, una apertura en floricultura y madera (abre oportunidades para Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa), minería (carbonato de litio, por ejemplo), metales, y algunos productos textiles.
Calculó que “si sumamos carbonato de litio, té negro y hormonas, solamente en esos tres productos ampliamos nuestros mercados en cerca de u$s300 millones”.
El ministro remarcó la importancia de la eliminación de barreras para-arancelarias, en particular el de las certificaciones. Consideró que el acuerdo “genera una apertura adicional recíproca y muy significativa… al avanzar en el reconocimiento de estándares recíprocos”.
Patentes
Sturzenegger también posteó: “un tema central es la aprobación del PCT (Patent Cooperation Treaty) al que solo le resta la aprobación en Diputados luego de haber sido aprobado en el Senado, eh… si, hace 29 años (es decir que 8 gobiernos le hicieron el juego a los lobbies y se hicieron los dolobus)”.
Tras criticar a las políticas del kirchnerismo en la materia, afirmó que “la aprobación del PCT va a implicar un antes y después para la ciencia en Argentina” porque los científicos ya no tendrán prohibido patentar sus invenciones en el país.
Lo mismo sucederá, aseveró, “para las patentes industriales de nuestros empresarios innovadores. La ratificación del PCT es una conquista incomparable para las empresas creativas de Argentina. Incorporarnos al PCT permitirá que una patente presentada en Argentina otorgue una protección global por 30 meses (luego, se deberá obtener la patente en cada estado).”
Consideró que con la derogación de las restricciones en materia de patentamiento en medicamentos y semillas se podrán proteger las innovaciones locales en biotecnología.
Así, anticipó, que, en la parte medicinal, se permitirá “la rápida llegada de nuevas terapias médicas al país”. A su vez las restricciones expulsaron “la producción de mejoras genéticas en semillas a otros países. Brasil, por ejemplo, aumenta su producción de soja con semillas diseñadas por científicos argentinos, en empresas argentinas que no pueden vender su producto en Argentina”.
Adelantó que la normalización de la propiedad intelectual en semillas tiene el potencial para duplicar nuestra producción agraria en la próxima década, en lo que consideró quizás la reforma estructural más importante para nuestro agro desde la siembra directa.
Por último, destacó que se agilizará el uso de la firma digital. Con esto, Argentina da un salto de calidad en su infraestructura digital, sin intervención estatal ni inversión necesaria (sería un símil al salto que se logró con la entrada de Starlink para la internet satelital). “Nuestro país entra en la red mundial del comercio digital: un marco interoperable, seguro y previsible para startups, fintechs y empresas tecnológicas. Integrarse al mundo hoy es integrar los datos, no solo las aduanas”, cerró.
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