Los trabajadores que se traspasaron de obra social-y tienen la cobertura de una prepaga y los afiliados voluntarios de edad avanzada son los más perjudicados por el aumento del costo de la medicina privada. A ambos sectores, la mayoría de las prepagas no les están dando la opción de elegir entre un plan con pagos adicionales por consultas y estudios ( copagos) o uno sin ellos. Les informan directamente que deben afrontar un incremento del valor del plan de salud de entre 18% y 23% promedio.
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Por un lado, hay un numeroso grupo de trabajadores que accedieron a un plan médico prepago al traspasarse a una obra social que tiene, precisamente, un acuerdo de prestación con alguna de las empresas del sector. Estos afiliados son llamados «desregulados» y, según estiman en la Superintendencia de Servicios de Salud, son entre 1,5 y 1,8 millón.
Estos trabajadores derivan el aporte de su obra social a aquella a la que se traspasaron, la cual transfiere la mayor parte a la prepaga. En general, los aportes no cubren el costo de los planes a los que se han afiliado, de modo que realizan un pago adicional.
Otros beneficios
Pero ocurre que estos planes son «superadores» respecto del que tenían originalmente en su obra social, porque tienen otros beneficios, como mejor hotelería o un porcentaje de reintegro en medicamentos y consultas. Por ende, no están regulados por la Superintendencia, así que la prepaga puede aumentarlos cuando quiera, siempre cumpliendo con el plazo de notificación de 60 días previos. Así lo están haciendo, aplicando incrementos promedio de 23% sin ninguna alternativa de optar por un sistema de copagos. Al respecto, cabe recordar que el seudoacuerdo promocionado entre el gobierno y las prepagas establece un aumento de 6% en las cuotas aceptando copagos y de 23% sin copagos pero accediendo a otros beneficios no médicos.
Sólo si el «desregulado» tiene contratado un plan superador con la nueva obra social y no con la prepaga, cualquier aumento debe ser autorizado por la Superintendencia. Estos son los casos menos frecuentes.
Zonas grises
Con relación a las personas de edad avanzada, las cartas que están recibiendo sólo notifican que el plan se encarece 23% promedio, y tampoco les brindan la opción de elegir un sistema de copagos con un aumento de 2% en enero (más 2% en marzo y 2% en mayo).
Un alto funcionario del área de Salud reconoció a este diario que «existen varias zonas grises que perjudican la decisión de los afiliados a las prepagas», fundamentalmente en los casos de los « desregulados».
Según la normativa vigente, ni las obras sociales ni las prepagas están autorizadas a cobrar copagos, más allá de los pautados en el Programa Médico Obligatorio (PMO) a los afiliados « desregulados». A modo de ejemplo, un copago por consulta ambulatoria está fijado en hasta $ 4 mientras el arancel acordado por el gobierno es de $ 20.
Vale la pena recordar que no se dispone de otro documento más que de una solicitada de las cámaras que nuclean a las empresas de medicina prepaga -donde difundieron los valores de los copagos-para que los afiliados puedan evaluar cuál plan de salud es el más adecuado a sus necesidades.
En el área de Defensa del Consumidor, ante las consultas de los afiliados sólo se limitan a responder que tienen dos alternativas, un aumento de 2% en enero más los copagos o 23% sin copagos.
Un elemento para tener presente: más de 18 obras sociales tienen planes adherentes, de bajo costo, que cubren lógicamente el PMO. Algunos temen que varios « desregulados» y afiliados voluntarios se vuelquen a estos planes, lo que les generaría una sangría a las prepagas.
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