17 de julio 2001 - 00:00

Recaudación debe subir 5% para que la baja salarial sea de 13%

Para que el ajuste en salarios y jubilaciones de 13% que anunció el gobierno alcance para cumplir con el déficit cero, la recaudación de julio deberá crecer en 5% con respecto a igual mes del año pasado. A menos que las provincias accedan a participar del ajuste.

Inicialmente, los gastos que el Estado tenía proyectados para julio (que son los que se pagarán en agosto) ascendían a $ 4.740 millones. Aquí se incluyen: $ 437 de gastos de personal, $ 1.184 de jubilaciones y pensiones (incluyendo aquellos inferiores a los $ 300 millones), $ 1.044 millones correspondientes a otros gastos primarios (se incluyen contratados, gastos de consumo, $ 108 correspondiente a incrementos de cuotas en gastos social), $ 1.364 millones de transferencias a provincias y $ 603 millones de intereses.

• Meta difícil

Para lograr déficit cero, se necesita entonces una recaudación de igual monto ($ 4.740 millones). Pero significa un aumento de 5% respecto de la recaudación de julio del año pasado que ascendió a $ 4.229 millones, y de 2,4% con respecto a junio ($ 4.589 millones), meta no tan fácil de cumplir por la brusca caída en la actividad económica.

Como el ajuste no podrá efectuarse sobre los $ 4.740 millones que el gobierno tenía proyectado gastar en el mes, sino sólo sobre la mitad, un recorte de 13% puede quedarse escaso si la recaudación no crece 5%. Incluso desde el Ministerio de Economía, fuentes cercanas al ministro Domingo Cavallo confesaron ayer a este diario que los números se les están yendo de las manos, «con este clima, la recaudación se hace trizas, y el déficit va a ser mucho mayor de lo que se pensaba hasta el miércoles. No sé qué va a pasar, porque si en julio la recaudación cae 20%, ¿cómo hacemos para recortar más de 20% los sueldos y las jubilaciones?».

Es que de los $ 4.740 millones, hay $ 603 millones que se necesitan para pagar intereses de la deuda nacional y que, por obvias razones, esta partida no se afecta. Además, los $ 1.364 millones que se dirigen a las provincias tampoco están sujetos al ajuste, mientras que unos $ 400 millones corresponden a jubilaciones menores a los $ 300 mensuales que también quedaron eximidas del recorte.

Así, la Secretaría de Hacienda, que en adelante pasa a ser la ventanilla desde donde se distribuye el dinero según lo que marque la recaudación, sólo podrá echar mano para ajustar sus cuentas a 50% del gasto total del mes.
El gasto del Estado sujeto al ajuste en agosto será entonces de sólo $ 2.373 millones, según las cifras que el gobierno ha distribuido.

La pregunta entonces es: ¿a cuánto debería ascender la recaudación para que alcance con el ajuste previsto en el gobierno de 13%? Un ajuste de 13% sobre los $ 2.373 millones equivalen a $ 301 millones. Los gastos mensuales de julio bajan así de $ 4.740 millones a $ 4.470 millones. Pero para tener los recursos como para hacer frente a dicho nivel de gasto, la recaudación debería crecer con respecto a julio del año pasado en 5%. En julio de 2000, la recaudación fue de $ 4.229 millones. (El crecimiento necesario de la recaudación sería de 7% si se confirma que la rebaja para jubilados sólo afectará a aquellos que ganan más de $ 800.)

Según explicó el directivo de CAME (Coordinadora de Actividades Mercantiles y Empresarias),
Vicente Lourenzo, «por cómo vienen las ventas, el crecimiento en la recaudación que estima el gobierno para calcular el ajuste de 13% es muy optimista. Me temo que el ajuste tenga que ser mayor».

¿De cuánto debería ser el ajuste para que la recaudación del mes alcance a cubrir los gastos?
Suponiendo que la recaudación se mantiene igual a la de julio del año pasado, es decir, no crece, se necesitará realizar un recorte de $ 541 millones, es decir, 22,7% para llevar ese gasto sujeto a ajuste de $ 2.373 millones a $ 1.832 millones, y poder hacer frente a los gastos ahora por $ 4.229 millones que será el nivel que marque la recaudación si no se registra crecimiento interanual.

• Preocupante

Pero otro punto que preocupa para poder cumplir con déficit cero sin necesidad de un ajuste mayor es que hay partidas que no se podrán afectar: por ejemplo, aquellas relacionadas con gastos de salud donde un recorte a proveedores puede llevar al desabastecimiento de medicamentos u otro tipo de necesidades básicas.

Un sistema como el que ahora se implementa en la Argentina funciona ya en muchos países de América latina. Esta sería la primera experiencia en el país, y del consenso que se logre dependerá que no se convierta en una experiencia traumática.

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