Una reunión clave tendrá lugar hoy en Washington entre representantes del FMI, el Tesoro de los EE.UU. y banqueros norteamericanos sobre el caso Argentina. La reunión forma parte de los encuentros del denominado Comité Consultivo que sigue la evolución del país y que fue formado tras el paquete de ayuda otorgado por el FMI en agosto.
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Entre los banqueros que asistirán se destaca la presencia de representantes del JP Morgan, Deutsche, Citigroup, CS First Boston, a los que se incorporó Merrill Lynch de la mano del flamante asesor de Domingo Cavallo, Jacob Frenkl. También participarán inversores institucionales como fondos de inversión. Se analizarán mecanismos alternativos para que la Argentina supere la renovada crisis en mercados, aunque se anticipa reticencia a otorgar nuevos desembolsos dado la virtual falta de cumplimiento en la meta de déficit cero del último trimestre. Al mismo tiempo, John Taylor, número dos del Tesoro norteamericano, mantendrá en Toronto un encuentro con el vicepresidente del BCRA, Mario Blejer, en el marco de la cumbre del Grupo de los 20 (países más prósperos a los que se suman algunos emergentes como la Argentina y Brasil).
Ayer la misión del FMI que revisó las cuentas públicas y además tomó conocimiento de las medidas que anunciará en los próximos días Domingo Cavallo partió de regreso a Washington. Encabezada por John Thorton, mantuvo entrevistas por la mañana con el viceministro Daniel Marx y luego con el secretario de Hacienda, Jorge Baldrich. El propio Thorton adelantó que Reichmann «no vendrá (a la Argentina) por el momento, aunque tal vez lo haga más adelante».
Uno de los temas en los que se trabajó en esta visita del Fondo es el adelantamiento para noviembre de un desembolso por u$s 1.270 millones que ese organismo tiene previsto realizar en diciembre. No es un tema menor ya que esa transferencia de dólares permitiría cumplir sin problemas con los fuertes vencimientos de deuda como u$s 656 millones en LETES el 9 de noviembre y los BONTES 2003 y 2005. De postergarse, el gobierno debería congelar todo tipo de gastos para hacer frente a los vencimientos. Si bien la Argentina cumplió la meta de déficit cero en el tercer trimestre, no está en camino de repetir ese cumplimiento en el cuarto, por lo que podría surgir algún tipo de traba a la aprobación de los desembolsos.
Pero también el gobierno estudia una reestructuración -insisten en el equipo económico en que es voluntaria-de los pagos de la deuda. Ayer fuentes del mercado financiero aseguraron que Merrill Lynch no ha sido designado el banco asesor del gobierno para esta operación. También aseguran que sería «50% voluntario» con un plazo fijado, hasta el 31 de diciembre, para cambiar los viejos títulos de la deuda por uno nuevo, a 20 años y a 7% anual de tasa aproximadamente. El nuevo título tendría garantía de pago, frente a los viejos que a través de mecanismos legales se los haría menos atractivos para el inversor de mantener. En esto estarían trabajando los integrantes del estudio que asesora en materia legal al país Cleary-Gotlieb-Hamilton.
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