20 de diciembre 2000 - 00:00

"Riesgo-país debería bajar a 300 puntos"

Después del blindaje, el riesgo-país de la Argentina debería bajar hasta no más allá de los 300 puntos básicos, al eliminarse el 'factor miedo'." Quien hace este pronóstico suele ser escuchado por inversores y bancos: se trata de Robin Monro-Davies, CEO mundial de la evaluadora de riesgo Fitch-IBCA. De visita en Buenos Aires, este británico de Londres atendió a Ambito Financiero en las oficinas de su subsidiaria Fitch Argentina, y habló de la fusión de su firma con Duff & Phelps, de las perspectivas económicas de la región y de la posibilidad de que su consultora revise la calificación de la Argentina. «Es desconcertante: el humor de los agentes económicos es mucho peor que la situación de la economía real», se sorprende.

Periodista: ¿Cómo ven la situación económica de Amé-rica latina, y de la Argentina en particular?

Robin Monro Davies: La economía no está bien en la región, en especial en la Argentina. Vemos problemas, los decimos y esto provoca que mucha gente se moleste.

P.: ¿Cómo piensa que evolucionará la economía argentina, de cara al blindaje obtenido por el gobierno?

R.M.D.:
No diría que fue «la última trinchera», pero era clave, crucial, esto es obvio. Como dijo el presidente De la Rúa, un ejercicio útil es imaginar qué habría sucedido de no obtenerse el paquete de ayuda.
Lo que hizo es otorgarle un tiempo al gobierno para ordenarse. Pero veo dos problemas: uno en la economía real, y el otro de percepción. El primero es de mercados: la Argentina es una gran tomadora de créditos, y la economía de Estados Unidos parece estar perdiendo impulso, lo que podría hacer a los prestadores más conservadores y cortar líneas de crédito a los mercados emergentes. Esto, rápidamente, haría que bajara su cotización porque los inversores se irían de lo menos seguro a lo más seguro.

P.: ¿La denominada «huida hacia la calidad»?

R.M.D.: Bueno, yo no puedo usar esos términos, pero así se califica a esa actitud... Pero espero que el paquete logre que todos tengan una actitud más racional.

P.: ¿No es un problema que la economía no crezca?

R.M.D.:
Desde ya; no hace falta tener un doctorado para darse cuenta de que, si no retoma rápido el camino del crecimiento, la Argentina seguirá en dificultades. El gobierno se esforzó en reducir el déficit y lograr una reforma política, pero debe aceptarse que todavía hay mucho para hacer. En estos últimos diez años la Argentina se ha transformado, pero todavía está a mitad de camino. El combate contra la inflación fue muy útil, pero ya no es suficiente, y hará falta una fuerte voluntad política para recorrer el resto del camino.
P.: ¿Tiene el gobierno actual esa voluntad política?

R.M.D.:
Me parece que sí, pero no sé si tienen el poder para hacerlo. Lo que sí es desconcertante es que el humor de los factores económicos es mucho peor que la situación de la economía real.

P.: ¿Es de esperar que el riesgo-país y las tasas de interés sigan descendiendo a partir del blindaje?

R.M.D.:
Habrá que ver cómo se usa el dinero. Pero es cierto que la prima que estaba pagando su país estaba total-mente fuera de proporción con lo que son las calificaciones, incluida la nuestra. Cuando llegó a los 800 puntos básicos, nuestra calificación indicaba que debía estar muy por debajo de eso.

P.: ¿Cuánto más abajo?

R.M.D.:
Nunca decimos precios, pero si se consideran nuestras calificaciones y se habla con gente del mercado, puede inferirse que esa exageración se ubicaba entre los 200 y los 300 puntos básicos, por lo que podría decirse que había más de 500 puntos atribuibles al «factor miedo». Creemos que se llegará a un riesgo-país razonable, pero no sucederá en un día.

P.: ¿Están considerando cambiar la calificación de la Argentina?

R.M.D.: La última vez la revisamos en setiembre, y le otorgamos «BB» con tendencia negativa en nuestro informe a la prensa de noviembre.
Tenemos un equipo de profesionales siguiendo la evolución de la economía de mane-ra constante, pero no, no está previsto que volvamos a revisarla en el corto plazo.

P.: ¿Qué podría pasar si la economía de Estados Unidos se desacelera?

R.M.D.: El dólar podría bajar, lo que probablemente resulte un beneficio para la Argentina porque se devaluaría el peso contra el euro, pero por otra parte podría perder exportaciones hacia EE.UU., y a la vez habría riesgo de una recesión mundial... Es difícil de predecir.

P.: Muchas veces ustedes -y sus competidores-son atacados por calificar de una manera percibida como «injusta» o incluso «frívola» a países emergentes. ¿Qué tan profesionales son las evaluadoras de riesgo?

R.M.D.: (Risas) Bueno, nos pasa como a ustedes, los periodistas: nos atacan por ser los portadores de las malas noticias. Entendemos que la gente se moleste cuando se le baja el rating, pero nadie nos llama para decirnos que están en desacuerdo cuando elevamos la nota a alguien... Pero es nuestro trabajo. Lo mismo puedo decir de nuestros competidores (Moody's, Standard & Poor's), que son muy profesionales y cuya tarea respeto. Desde ya, nuestros clientes (inversores, banqueros) quieren y merecen saber la verdad.

P.: ¿Cómo influyó en sus negocios la absorción de Duff & Phelps?


R.M.D.:
Se concretó en mayo, y fue una operación de u$s 530 millones que costó mucho trabajo. Básicamente, nos fortaleció al convertirnos en la tercera calificadora del mundo, detrás de las dos que le mencioné antes. Antes batallábamos entre Fitch y D&P por ese puesto, ahora estamos peleando para crecer en participación de mercado.

P.: ¿Qué participación tienen?


R.M.D.:
Bueno, Moody's factura u$s 630 millones anuales, y si bien S&P no revela sus cifras (no cotiza en Bolsa), se estima que están en un monto similar. Nosotros cerraremos el año con ingresos por u$s 280 millones, por lo que estaríamos más o menos en 50% del tamaño de ellos. Pero como cobramos menos, podríamos decir que nuestra facturación no refleja con claridad nuestra participación en el mercado. Detrás vienen empresas más pequeñas. Además, somos la número uno en Amé-rica latina. Nuestro crecimiento en la Argentina -país en el que la fusión se produjo de manera muy aceitada, sin fricciones-dependerá de la situación económica general.

Dejá tu comentario

Te puede interesar