Quien -como el que esto escribe-haya tenido que apartarse de las pantallas durante la última hora de operaciones, no tenía más remedio que preguntarse varias veces si lo que le informaban antes, después y durante correspondía a un mismo mercado o era el fruto de algún error en los sistemas de computación.
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Es que poco después del mediodía, el mercado electrónico se desplomaba 5,6%., a las 15.15 ganaba 1,13% y cuando sonaba la campana de cierre en el NYSE perdía 2,06%. Si bien con mucho menos violencia, las cosas se movieron en el mismo sentido en el Promedio Industrial, que luego de perder 2,19% y rozar por apenas 7 puntos el valor de cierre del viernes, quedó en 10.517,25 unidades, marcando una desmejora de 0,81%. Como quien dice, una jornada para "usar casco en el mercado" (nunca se sabe quién se tirará -o a quién tirarán-por la ventana en ruedas así). Para los supersticiosos, lo peor de lo ocurrido ayer no es tanto que se marcara un nuevo mínimo anual sino que se quebró la línea de los 3.000 puntos, en el NASDAQ, que como casi todos los números terminados en muchos ceros, parece tener un cierto valor místico. La explicación de la primera baja del día se vincula con Hewlett Packard que reportó ganancias muy por debajo de lo esperado por los analistas. De todas formas, la baja de 12,78% que tuvo el papel, a la luz de otros casos similares, no parece ser tan importante, y no llegó a afectar a algunos de sus socios del Dow como IBM u otros como Dell y Apple, que terminaron del lado ganador. Sin noticias a la vista con que explicar la recuperación de los precios pasado el mediodía, casi no queda más remedio que aceptar que fueron compradores oportunistas que se retroalimentaron elevando los precios, hasta un punto en el que sin el ingreso de órdenes "reales", se dedicaron a deshacer posiciones casi con la misma furia con la que las habían armado minutos antes. Un comentario especial merece la oferta de FedEx para adquirir a American Freightweight que si bien es una operación de algo menos de u$s 1.000 millones, disparó una serie de rumores sobre varios papeles del sector, impulsando al índice de Transportes Dow 2,1% arriba. En un sentido totalmente opuesto, lo peor de la jornada pasó por las acciones de Internet que retrocedieron más de 6% y las empresas biotecnológicas que se derrumbaron 8,5%. Si algo demuestra lo de ayer es que el mercado parece estar cada día más nervioso y sensible. Si bien hay quienes están dispuestos a plegarse a cualquier suba, han sido castigados duramente a lo largo de todo el año y cada vez parecen tener menos ímpetu. Tal vez, si la situación política se aclara, las cosas mejoren. Sólo tal vez... Informate más
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