10 de marzo 2020 - 00:00

Arabia Saudita y Rusia miden su resistencia en una guerra peligrosa para todo el mundo

Riad apuesta a su capacidad de tomar deuda para atenuar su severo rojo presupuestario, que empeorará. Moscú, al dinero acumulado en sus fondos contracíclicos.

Símbolos de época. Barbijos y pozos de petróleo, los símbolos sanitario y económico, respectivamente, de la crisis internacional por la epidemia de coronavirus.

Símbolos de época. Barbijos y pozos de petróleo, los símbolos sanitario y económico, respectivamente, de la crisis internacional por la epidemia de coronavirus.

Reuters

Dubái y Moscú - Los titanes petroleros Rusia y Arabia Saudita han acumulado grandes amortiguadores financieros que los ayudarán a capear una larga guerra de precios. En esa batalla de nervios, ¿quién parpadeará primero?

Los precios mundiales del petróleo cayeron un tercio después de que Riad redujo el precio de su crudo y dijo que aumentaría la producción. Las acciones de los gigantes petroleros nacionales Saudi Aramco y Rosneft se derrumbaron.

Los dos principales exportadores petroleros mundiales tienen fondos de reserva de unos 500.000 millones de dólares para resistir impactos económicos y están haciendo ruido sobre su resistencia mientras se preparan.

Moscú dijo ayer que podría soportar precios de 25 a 30 dólares por barril durante 6 a 10 años. Riad, por su parte, puede permitirse un crudo a 30 dólares, pero tendría que vender más volumen para suavizar el impacto sobre sus ingresos, según diversas fuentes.

Sin embargo, una guerra de desgaste sería perjudicial y obligaría a ambos países a hacer ajustes difíciles en sus economías de modo creciente cuanto más tiempo se prolongue la crisis.

“Como con cualquier guerra, esto se reduce a cuánto dolor puede absorber cada parte”, dijo Hasnain Malik, de Tellimer.

En Arabia Saudita, el príncipe heredero Mohammed bin Salman dio luz verde para que el reino, el principal exportador mundial de petróleo, bombee a voluntad después de que Rusia rechazara una propuesta de la OPEP de imponer recortes más profundos para hacer frente a los efectos económicos del brote de coronavirus, dijeron dos fuentes.

El punto de equilibrio fiscal de Arabia Saudita -el precio del petróleo al que se equilibra su presupuesto- es de unos 80 dólares por barril, el doble que el de Rusia, dijo Malik.

Arabia Saudita cuenta con reservas internacionales de 500.000 millones de dólares y una baja relación deuda-PBI del 25%, que le da un amplio margen para endeudarse.

Riad ha recaudado más de 100.000 millones de dólares en deuda en divisas desde 2016, para compensar el impacto de los precios más bajos del petróleo.

Los bonos internacionales emitidos por el Gobierno y su gigante petrolero Aramco se desplomaron en las primeras operaciones de ayer, mientras que el riyal saudita cayó bruscamente frente al dólar en el mercado de futuros.

Aun así, las bajas tasas de interés internacionales y un reciente recorte adicional de las tasas de interés decidido por la Reserva Federal hacen que, a pesar de la volatilidad del mercado, los países puedan recurrir a los inversores de manera relativamente barata.

El problema para Riad es que bajos precios sostenidos del petróleo limitarían probablemente el gasto del Gobierno en proyectos que son parte del impulso del príncipe heredero para diversificar la economía.

Monica Malik, economista jefe del Banco Comercial de Abu Dabi, dijo que con los precios del petróleo cerca de los 30 dólares, Arabia Saudita registraría un déficit de dos dígitos como porcentaje del PBI este año, por encima de la proyección oficial de un déficit de 6,4%.

Bajo la presidencia de Vladímir Putin, Rusia ha acumulado reservas de 570.000 millones de dólares y el rublo ha entrado en libre flotación, lo que le permite ajustarse rápidamente a las condiciones del mercado y devaluarse.

Según los analistas, Rusia está mucho mejor posicionada para resistir un impacto económico que en 2014, cuando Occidente le impuso sanciones por la anexión de la región ucraniana de Crimea, o que en 2008, cuando fue golpeada por la crisis financiera mundial.

“Muchas personas nos criticaron, dijeron que es como un cofre del tesoro, que el Ministerio de Finanzas está sentado en oro”, dijo el ministro de Finanzas, Anton Siluanov, la semana pasada sobre las reservas. “Pero ahora la situación podría cambiar y financiaremos todos los gastos que hemos emprendido y que estamos obligados a hacer con este cofre del tesoro”, declaró.

Las reservas de 570.000 millones incluyen el Fondo Nacional de Riqueza del país, que asciende a 150.100 millones de dólares, equivalente al 9,2% del PBI ruso. El Ministerio de Finanzas dijo ayer que el fondo podría usarse para compensar menores ingresos petroleros si fuera necesario.

Mientras tanto, en un intento de aliviar la presión a la baja sobre el rublo, el Banco Central dijo que suspenderá las compras de moneda extranjera durante 30 días y que tomará en cuenta las condiciones del mercado para decidir si sigue adelante con las futuras subastas de bonos OFZ en rublos del Gobierno.

Aun así, el rublo cayó a su menor nivel desde principios de 2016 en el mercado interbancario y las acciones de las compañías rusas se hundieron en Londres, con los gigantes del petróleo Rosneft y Lukoil cayendo 20,4% y 18,5%, respectivamente.

Oleg Vyugin, jefe del Consejo de Supervisión de la Bolsa de Moscú, dijo que Rusia enfrentará una inflación y tasas de interés más altas como resultado de la guerra de precios.

Chris Weafer, director de la consultora Macro-Advisory, dijo que aún es posible que Moscú pueda decidir volver a cooperar con la OPEP en el otoño boreal si los precios siguen siendo muy bajos.

“Putin será reacio a agotar las reservas financieras demasiado para financiar un déficit en expansión”, agregó.

Agencia Reuters

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