6 de febrero 2004 - 00:00

Se complica más Lavagna con impuesto al tabaco

La rapidez que puede tener en el Congreso la votación de la derogación de la reforma laboral, dista mucho de la situación en que se encuentra el proyecto que dispone subas en Impuestos Internos para los cigarrillos que Roberto Lavagna volvió a pedir esta semana. Hasta ayer, la iniciativa estaba totalmente trabada y sin posibilidad de avanzar en lo inmediato. Es más, aunque Alberto Fernández haya anunciado que el tema será incluido en sesiones extraordinarias, en los propios bloques oficialistas se habla de meses, antes de encontrar una solución. El tiempo resulta lógico si se piensa que 80% de los diputados y senadores hoy está o en contra o con demasiadas dudas como para apoyar el proyecto.

«No está claro para los productores ni para los legisladores que quiere hacer el gobierno, mas allá de recaudar más», dicen en el bloque peronista del Senado.

• Contrapropuesta

Las siete provincias tabacaleras, más conocidas en el Congreso como «el Ejército del Norte», han tenido suficiente fuerza hasta ahora para frenar cualquier tratamiento sobre el tema. Tienen una contrapropuesta para economía, dirigida por Eduardo Fellner, que no ha sido aceptada por el ministro de Economía y que posee muchos puntos en coincidencia con lo que proponen las empresas tabacaleras.

En el centro de la pelea está una cuestión estratégica, más allá del lobby de las empresas tabacaleras: el Fondo Especial del Tabaco, una caja especial que cobran las provincias productoras y que se nutre de la venta de cigarrillos y tabacos.

Por eso es que la discusión sobre el aumento de Impuestos Internos de 60% a 65% para los cigarrillos, más la modificación de la base imponible de IVA para ese producto, los legisladores la analizan desde la óptica de cómo impactará la reforma en ese fondo
.

«Si se aumenta el impuesto, aumenta el contrabando y se baja a la recaudación del fondo especial del tabaco», dicen, «Como esto perjudica a los productores va a haber oposición», argumentan. Pero además hay suficientes críticas a la modificación de la base imponible de IVA, sólo para el caso de cigarrillos ese impuesto se aplicará sobre el valor a la salida de planta más los impuestos internos, como para frenar la discusión de la ley, aunque Lavagna la pida a gritos.

• Contradicción

Por supuesto que en medio de la discusión hay muchos más elementos en juego. Los diputados y senadores de las siete provincias tabacaleras ya utilizan como argumento un fallido que cometió el gobierno, y en especial Lavagna, en la última semana. El ministro justificó la necesidad de modificar los impuestos sobre cigarrillos, que puede llevar el valor promedio de la marquilla a $ 4, en la necesidad de conseguir financiamiento extra por $ 1.000 millones con la idea de financiar una rebaja gradual del impuesto sobre débitos y créditos bancarios. Pero hace siete días Lavagna dijo que esa reducción podría llegar recién en el segundo semestre: «Se dice que quieren aumentar cigarrillos para bajar cheques. Pero después dicen que no bajan cheques. ¿Entonces cuál es la finalidad de quitarles fondos a los productores?», se quejan en el peronismo.

• Convocatoria

Los salteños Marcelo López Arias y Beatriz Daher lideran hoy la resistencia en el Congreso y ya convocaron a representantes de las siete provincias tabacaleras junto con los productores para tomar posición común. Son las dos puntas que se verían afectadas por una reducción en el Fondo Especial del Tabaco, producto de la caída de recaudación.

El otro jugador en esta pelea son las empresas tabacaleras. No se hallan de acuerdo con la modificación pero ya le han ofrecido a Lavagna garantizarle al Estado casi 75 % de lo que el ministro quiere recaudar con el aumento impositivo, pero sin tocar Internos, aunque sí subiendo los precios del paquete.

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