Se complicó acuerdo con Bolivia por el gas: renunció un ministro

Economía

Se complicó ayer la posibilidad de cerrar rápidamente un acuerdo con Bolivia para la importación de gas hacia la Argentina desde ese país a partir de mayo, ante la renuncia del ministro de Hidrocarburos del estado vecino, Antonio Araníbar. Este funcionario boliviano había asumido hace sólo un mes en su cargo, y era el principal referente en las negociaciones que mantenían los ministerios de Relaciones Exteriores de Rafael Bielsa y de Infraestructura de Julio De Vido para reanudar la compra de gas desde ese país. De todas formas, el viaje de Néstor Kirchner a La Quiaca, donde se encontrará con su par boliviano, Carlos Mesa, tiene fecha: será el 21 de abril.

Desde el gobierno nacional se asegura que luego de las gestiones del hombre de la Cancillería,Eduardo Sguiglia (enviado especial del Presidente), ante el dirigente cocalero Evo Morales -que hicieron cambiar la oposición original a un acuerdo con la Argentina-, el acuerdo estaba liberado; ayer surgieron dentro del gobierno boliviano ciertas dudas. Sucede que la renuncia de Araníbar podría provocar una suspensión de cualquier medida que altere la situación del mercado energético boliviano, hasta que desde el gobierno de Carlos Mesa no se negocie con Morales y el resto de la oposición de ese país la continuidad de una política consensuada en este sector.

El renunciante, ex ministro de Relaciones Exteriores, ex candidato presidencial y fundador del partido centroizquierdista Movimiento Bolivia Libre -que aludió a «motivos personales» para justificar su dimisión- era favorable a que la gestión de Mesa siguiera adelante con la política oficial energética mantenida hasta ahora. Esta es permitir el ingreso de capital privado extranjero a la explotación, a cambio de un alto nivel impositivo y de retenciones a las exportaciones, para que haya divisas que luego se derivarían en ayuda social y obras de infraestructura. Esta política, que además era apoyada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), era una de las plataformas de Mesa. Sin embargo, Morales y otros opositores se mostraron en contra de esta política y llamaron a un plebiscito para el 14 de mayo, cuando se le preguntaría a la población si está de acuerdo con nacionalizar todo el mercado de combustibles boliviano, además de prohibir las exportaciones.

• Espera

De esta posición estaría exceptuado el envío de combustibles hacia la Argentina y Brasil (según las palabras del propio Morales), pero igualmente la idea del gobierno boliviano es esperar a que se defina el plebiscito que, según las encuestas, sería favorable a la posición del líder cocalero.

Sguiglia habría conseguido en su reunión del fin de semana pasado el aval de Morales, a cambio de una extensa explicación acerca de que el gas que ingresaría de Bolivia no llegaría bajo ninguna circunstancia a Chile, la principal preocupación del dirigente del país vecino. Incluso Sguiglia mencionó que aunque Bolivia exporte a la Argentina su gas, igualmente se deberían mantener las restricciones en el envío del combustible hacia Chile. El enviado del gobierno argentino mencionó además en su encuentro con Morales, la posibilidad de avanzar en la nacionalización de inmigrantes bolivianos residentes en la Argentina y que demuestren tener trabajos estables; explicación que aparentemente motivó al cocalero.

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