Se confirmó que el gobierno estudia aumentar impuesto a gasoleros
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Las automotrices creen vivir por estos días una pesadilla. Ayer terminó el noviembre más duro desde el año '91 para el sector, se espera para diciembre una caída de 50 por ciento en las ventas comparadas con igual mes del año '99, adelantan planes de suspensión de personal ante la escasa demanda y piensan en despidos ya que la posibilidad de reactivación pare-ce hoy muy lejana. En medio de este cuadro de situación reciben la peor de las noticias. El ministro de Economía, José Luis Machinea, confirmó la información adelantada ayer por este diario: el gobierno estudia aumentar el impuesto que pagan los autos gasoleros cero kilómetro. El proyecto había sido presentado por el secretario de Industria Javier Tizado a un grupo de sindicalistas mecánicos el martes pasado a quienes dejó pasmado con la noticia. Los gremialistas habían ido a pedir medidas para reactivar el sector ante la grave situación laboral y recibieron una señal en el sentido completamente opuesto. La suba de impuesto, alertan las automotrices en un comunicado, provocará una mayor caída de las ventas.
Cristiano Rattazzi, presidente de la entidad, no podía salir de su asombro ayer al confirmar la información. «La industria está muy golpeada y esto será gravísimo», dijo
Para Machinea, la visión es diferente: «Hay dos alternativas: o se aumenta el precio del ga-soil, que dañaría la rentabilidad del sector agropecuario y afectaría también al transporte de pasajeros y de carga, o se pone algún impuesto mayor a los (autos gasoleros) nuevos».
El presidente de Peugeot Citroën, Luis Ureta Sáenz Peña, señaló a este diario que «los vehículos en nuestro país tienen una carga fiscal promedio de 47,3 por ciento. Comparado la fiscalidad que rige en cualquier país de Europa, la que se aplica en la Argentina es 50 por ciento superior en automóviles naftas y nada menos que 100 por ciento en vehículos diesel. En diciembre del '96 ya se había aplicado un impuesto de 10 por ciento en este tipo de vehículos que no sólo frenó violentamente la demanda sino que obligó a reprogramar los mix de producción con serios inconvenientes para las empresas».
Ecología
El empresario hizo referencia la medida adoptada por el entonces ministro de Economía, Roque Fernández, quien gravó a los autos gasoleros con un impuesto de 10 por ciento sobre cada unidad.
La entidad que agrupa a las terminales locales aclaró que «el desarrollo de la tecnología diesel hizo que, en la actualidad, ese tipo de motores sean menos contaminantes que los nafteros. Por lo tanto, es erróneo que produzcan un daño ambiental superior, tal como intentan fundamentar otros grupos de interés».



