7 de diciembre 2000 - 00:00

Se crea la mayor obra social prepaga del país

La prepaga Omint del empresario Juan Carlos Villa Laroudet se quedó ayer con SPM, cuyo propietario era The Exxel Group, y que engloba a las marcas Tim, Galeno y Life. La compra dará lugar a la creación de la mayor empresa de medicina prepaga del país, dado que tendrá cerca de 275.000 afiliados (110.000 propios, a los que sumará los 165.000 de SPM).

La operación se habría cerrado en principio en una suma cercana a los
u$s 70 millones, pero el precio definitivo se convendrá hacia mediados de enero, luego de un «due dilligence» que se realizará a ese efecto.

Sin embargo, según trascendió en fuentes del mercado financiero (que tiene mucho interés en la operación, como se verá), la venta
no incluye los dos sanatorios que todavía tiene SPM, la Clínica Trinidad (en el barrio de Palermo) y el Jockey Club en San Isidro. La intención de la gente del Exxel sería venderlos en una operación separada; de no obtener el precio que pedirían (en algún punto entre los u$s 35 millones y los u$s 45 millones) los mantendrían para alquilárselos a las prepagas como lugares de internación.

Omint
le ganó la pulseada a varios interesados en SPM, listado que había sido adelantado por este diario, y que incluía a Swiss Medical, a Adeslas y la estadounidense Cigna. Estos mismos grupos estarían interesados ahora en los sanatorios.

SPM
arrastra una deuda de u$s 40 millones con varias entidades financieras (el Lloyd's, el BBVA Francés y el Bansud, entre otros), que se saldaría el mismo día que Villa Laroudet pague el precio pactado. El pago será en efectivo, y casi en el mismo acto Marcelo Markous -director delegado del Exxel en SPM-librará los respectivos cheques a los bancos acreedores.

Esto fue informado a las entidades ayer mismo; de ahí la alegría que mostraban ejecutivos de algunos de esos bancos en el cóctel anual de
ABA, la denominada «Noche de los Banqueros».

La empresa que se formará debería facturar cerca de
u$s 400 millones al año, dado que Omint registra ventas anuales de alrededor de u$s 160 millones y SPM de u$s 240 millones. La cuota promedio de Omint ronda los u$s 120; la de SPM, los u$s 100; en ambos casos la mitad de sus padrones corresponde a clientes «corporate», y la otra mitad a individuos.

El primer acercamiento entre estos dos grupos fue el canje que realizaron en el '99, cuando Omint se quedó con la
Clínica del Sol de Coronel Díaz a cambio de su participación accionaria en la Trinidad. El año pasado Omint adquirió otro sanatorio, el Agote (a AMSA) y lleva invertidos en su refacción y compra más de u$s 12 millones.

Había dos versiones sobre la fuente de financiación a la que apelará Villa Laroudet para la compra: la conformación de un club de bancos es una de ellas. En el mercado se hablaba de que se le habría encargado al economista
Manuel Solanet la conformación del paquete financiero.

La otra versión menciona una posible alianza nada menos que con
Gregorio Pérez Companc. El magnate petrolero-alimentario, cabe recordar, ya tiene un pie en el negocio de la medicina, con su modernísimo hospital en la Universidad Austral. Y comparten con Villa Laroudet una similar visión filosófica del mundo.

El único dueño de Omint tiene, además, fuertes inversiones en otros rubros: es el propietario del shopping center de Belgrano
Solar de la Abadía, de los bares temáticos Harry L. Bean y de un buen número de inmuebles en Buenos Aires (entre ellos el palacete de Ayacucho y Guido donde funciona la administración central de la prepaga); también tiene un departamento en Brasil y Omint Brasil, la principal empresa de medici-na de San Pablo; estaría estudiando llevar la marca a Chile.

El negocio parece bueno para las dos partes. Es incuestionable que la masa crítica que le da la compra a Omint la facultará para encarar el negocio desregulado en una posición de mayor fuerza que antes.


Por su parte, el Exxel logra salir de un negocio en la que nunca las tuvo todas consigo, y en el que lleva invertidos más de
u$s 80 millones entre adquisiciones y financiación de déficit operativos. La venta parece acercar el fin de este quebranto, sobre todo porque todavía se quedan con activos valiosos (los sanatorios) que podrán vender a ganancia. Exxel había entrado en la medicina prepaga en el '94, cuando adquirió Life; tres años después le compró Tim a la familia Bicquard y Galeno al ex ministro Alberto Mazza.

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