27 de noviembre 2000 - 00:00

Se demora la puesta en marcha del cheque contra la evasión

Esta semana podría comenzar a definirse cómo será el denominado Cheque Cancelatorio Antievasión, cuando funcionarios del Banco Central se reúnan con las cámaras que nuclean a los bancos (ABA, ABAPRA) para delinear la reglamentación de la ley sancionada este mes por el Congreso.

Se trata del documento que deberán utilizar quienes no tengan cuenta corriente para cancelar operaciones superiores a los $ 10.000.

Consultadas las principales entidades financieras del mercado, sus voceros admitieron que hasta que no salga la reglamentación no estarán en condiciones de poner en marcha el mecanismo, pero varias de ellas lo están reemplazando «de facto» con órdenes de pago emitidas por ellas mismas, a un costo que ronda 0,15% del monto del documento.

Reuniones


El Central viene manteniendo reuniones con los bancos a fin de lograr consenso en temas no menores, como la comisión que percibirán los bancos, las características de seguridad que tendrán los documentos que imprimirá la autoridad monetaria y otros que tienen que ver con aspectos instrumentales.

Pero también está sobre la mesa la «otra» cuestión que motivó la sanción de la ley: cómo evitar el lavado de dinero. En principio habría acuerdo en los aspectos básicos, pero trascendió en los bancos que todavía no empezaron a conversar sobre la comisión a percibir. Se sabe que uno de los proyectos de ley que circuló en el Congreso establecía una comisión de 0,25% sobre el monto de la operación; después, los legisladores sancionaron una ley en la que el instrumento era gratuito, lo que provocó la lógica reacción de las entidades, dado que -adujeron-se las obligaba a realizar una operación de movimiento de fondos sin remuneración alguna. Esa parte de la ley fue vetada por el presidente Fernando de la Rúa, al tiempo que encargaba a la autoridad de aplicación de la norma (el Central) su reglamentación.

«Todavía no se fijó la comisión, y tampoco sabemos si va a haber»,
dijo un alto ejecutivo de un banco de primera línea. «A nosotros nos parece lógico que, si hacemos una transacción, se nos pague: finalmente, para eso están los bancos, y no puede pretenderse que trabajemos gratis.»

Moneda corriente


Este cheque podría ser utilizado no sólo por quienes no tengan cuentas corrientes: se sabe que por las características de los actos escriturales en la Argentina, los vendedores de bienes inmuebles no aceptan cheques personales de quienes le compran la casa o la oficina. De allí que el Cheque Cancelatorio Antievasión, por ser el equivalente a un cheque certificado, podría convertirse en moneda corriente en transacciones inmobiliarias.

Para estos casos, casi todos los bancos de plaza emiten hoy órdenes de pago a tasas inferiores a las que quería cobrar algún legislador (están en
0,15%, contra el pretendido 0,25%), que son de hecho cheques garantizados por el banco emisor y no girados contra la cuenta del pagador.

Lo cierto es que el nuevo instrumento todavía no se utiliza, pero -de reglamentarse dentro de los plazos establecidos por el ejecutivo-debería ver la luz antes de que termine el año. La entidad que preside Pedro Pou, según dispuso De la Rúa, tiene hasta el 15 de diciembre para emitir la reglamentación, y se dice en los pasillos del edificio San Martín que se tardaría unos quince días más para imprimir y repartir entre los bancos los nuevos instrumentos.

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