Se espera un freno a la corrida contra bonos
Martín Redrado está dispuesto a entregar hoy la cantidad de dólares que sean necesarios con tal de evitar una suba de su cotización. Hay corrida con fuerte demanda de particulares en la Capital y en las principales ciudades del interior. Salen inversores de los títulos públicos con precios similares a los de una cesación de pagos. Pero como no hay señales claras del rumbo del gobierno, buscan refugiarse en los activos más seguros, del dólar al euro. Seguramente volverá a perder reservas el Banco Central, pero con u$s 50.000 millones tiene armas suficientes como para ganar la batalla hoy. Hasta hubo, por temor a un nuevo paro del campo, mayores compras de carne en supermercados el fin de semana. La incertidumbre es el común denominador. Debería dar un mensaje tranquilizador el flamante ministro de Economía, Carlos Fernández. Pero sólo dejarán que las fuertes intervenciones del Banco Central se ocupen de desactivar la corrida. En el ínterin, se producirá una suba de tasas, paradójicamente algo que Néstor Kirchner quería evitar por tratarse de una receta ortodoxa.
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Pero la fuerte intervención desde la primera hora del mercado cambiario (es decir a partir de las 10) consiguió que la divisa cerrara dos centavos por debajo de su apertura: de $ 3,195 pasó a $ 3,175. Esto debería llevar -razonan en la autoridad monetaria- a que la divisa en el mercado minorista «afloje» un centavo tanto en su punta compradora como en la vendedora, que cerró la semana pasada en $ 3,18 y $ 3,22, respectivamente. Por otra parte, esperan como señal tranquilizadora que se achique la brecha entre las puntas.
La expectativa de mayor estabilidad en el mercado cambiario pasa también por la actitud que tomen los exportadores, ya que la liquidaciónde dólares cayó significativamente en las últimas jornadas, ante la expectativa de aumento del dólar. Si el precio cae, debería esperarse que suba de manera significativa la liquidación.
Pese a todo, desde el equipo de Redrado mantienen una visión optimista respecto de cómo se está desarrollando la economía: «Este año, la foto muestra mayor superávit fiscal, un aumento más lento de los agregados monetarios e incluso una mejora del ingreso real también menor. El problema pasa sobre todo por las expectativas inflacionarias, que se han disparado».
La normalización del mercado cambiario también dependerá de lo que suceda con los bonos. Durante toda la semana pasada hubo masiva venta de títulos públicos y los pesos que obtenían los inversores pasaron directamente a dólares. En caso de que se produzca algún grado de recuperación (no sería improbable considerando las estrepitosas caídas sufridas), también podrían desarmarse, aunque sea marginalmente, aquellas carteras que se dolarizaron.




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