Se rompieron puentes del acuerdo

Economía

Cuando el 10 de marzo el Ministerio de Economía dictó la Resolución 125/08, implantando las retenciones móviles, comenzó un conflicto que ya lleva tres meses. Ello ha tenido un altísimo costo para el país: en materia de disminución de reservas, de crecimiento del riesgo país, de mayor inflación, de disminución de la actividad económica, de baja de expectativas en los actores económicos, de mala imagen del país en el exterior, de cada vez menor inversión externa, etc. También ha tenido un alto costo político para el gobierno: caída abrupta de la imagen presidencial, enorme descontento entre intendentes y gobernadores peronistas, cada vez mayor aislamiento del círculo gobernante, etcétera.

En la apariencia es un conflicto muy difícil de resolver. Sin embargo, las diferencias entre los dirigentes del campo y el gobierno, con respecto a la modificación de la resolución que desató el conflicto, no eran demasiado grandes.

  • Simplificando

    En términos simples, para que pueda ser fácilmente comprensible, la Resolución 125/08 tiene 3 aspectos a considerar: a) Establece que los derechos de exportación (retenciones) a las exportaciones de cereales y oleaginosas dejan de ser fijas y pasan a ser móviles, modificando el porcentaje de acuerdo al mayor o menor valor de dichos productos. b) Se publican unas tablas que establecen el crecimiento y disminución de los derechos de exportación, según suban o bajen el valor de los cereales y oleaginosas. Con la particularidad que la suba en el final de la curva es muy pronunciada, llevando a establecer casi un precio máximo para los cereales y oleaginosas, destruyendo el mercado de futuros, arma importantísima para el productor a fin de asegurar su inversión. c) Se elevan los derechos de exportación de la soja de 35% a 44% y del girasol de 32% a 39%, y desde estas nuevas alícuotas comienza a regir el sistema de movilidad descripto.

    Después de la última reunión del 22 de mayo entre los dirigentes del campo y el gobierno, tomando en consideración las declaraciones del jefe de Gabinete y la propuesta que los dirigentes le entregaron, a fin de modificar la Resolución origen del conflicto, vemos que había un principio de acuerdo en los dos primeros aspectos descriptos y sólo divergencias en el tercero.

    En efecto, ya los dirigentes del campo aceptan en su propuesta el sistema de retenciones móviles. También el jefe de Gabinete, en sus declaraciones posteriores, aceptó que el gobierno estaba dispuesto a modificar la curva ascendente de las retenciones móviles, y poner un techo a las mismas, para poder recrear el mercado de futuros, lo cual es uno de los principales reclamos del sector agropecuario, aunque restaba acordar la progresividad de dicha curva y el techo para las retenciones.

    Solamente había una clara disidencia en el tercer aspecto, que es el punto de partida del sistema de retenciones móviles. El campo propone que sea desde las alícuotas vigentes el 9 de marzo, es decir 35% para la soja y 32% para el girasol, en cambio el gobierno quiere utilizar como base las nuevas alícuotas fijadas en la resolución cuestionada, que son 44% para la soja y 39% para el girasol.

  • Mediación

    De haber existido un mediador en el conflicto, lo cual era a todas luces necesario para poder solucionar el mismo, lo que hubiera propuesto sería partir las diferencias y que la soja tribute 39,5% de derechos de exportación y el girasol un 35,5% y a partir de dichas alícuotas referidas a los precios del 10 de marzo de 2008 (fecha de la resolución), comience a regir el nuevo sistema de movilidad que las partes ya habían manifestado estar de acuerdo en establecer, atenuando la curva ascendente y fijando un valor máximo para los derechos de exportación en alrededor de 47% para la soja y de 42% para el girasol, a fin de recrear el mercado a término.

    Sin embargo, el gobierno en lugar de propiciar una salida negociada al litigio, que como vemos estaba al alcance de la mano de las partes, decidió romper el diálogo y anunciar unilateralmente el día 29 de mayo cambios a la resolución, que prácticamente no serán operativos. Ya que al atenuar la escala ascendente recién cuando la soja llegue a los u$s 600 y colocar un techo a las retenciones cuando llegue a los u$s 750 (precio que nunca ha alcanzado), y al haber ratificado los aumentos a los derechos de exportación establecidos por la resolución cuestionada, ha roto los puentes y desperdiciado una gran oportunidad para solucionar este grave e innecesario conflicto.
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