17 de julio 2007 - 00:00

¿Se vienen nuevas aéreas en el país?

Aerolíneas Argentinas firmó ayer un nuevo convenio de venta de pasajes con otra aérea. Esta vez se trata de la brasileña Gol, que se suma a los acuerdos ya suscriptos con Continental Airlines y con Avianca. El mismo consiste básicamente en que Aerolíneas podrá ofrecer a sus viajeros 58 destinos dentro de Brasil que cubre la «low cost» de ese país. Con este convenio, la aérea que conducen Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual parecería querer demostrar que son infundados los rumores que hablan de que dejarían la empresa. De hecho, la semana próxima Cristina de Kirchner se reunirá con Díaz Ferrán durante su visita a Madrid: el español es hoy el presidente de la poderosa CEOE (el equivalente a la Unión Industrial Argentina) y será anfitrión en una reunión que tendrá la senadora bonaerense con los principales empresarios industriales de España.

De hecho, hace poco más de un mes, Aerolíneas Argentinas logró comenzar a ser readmitida en IATA, lo que le permitirá -cuando esto se concrete- volver a ubicarse entre las aerolíneas «normales» del planeta. Lo que sí avanza son los rumores de que dos empresarios están preparando sendos proyectos para lanzar sus propias aerolíneas. Uno ya fue adelantado por este diario: Carlos Avila, fundador de Torneos y Competencias, quiere comprar Aerovip y convertirla en una aerolínea «boutique». La movida es llamativa, sobre todo porque en el mundo lo que crecen son las aéreas de bajo costo.

El otro que estaría buscando entrar al mercado aéreo argentino (ante la obviedad de que más temprano que tarde el gobierno deberá desregular las tarifas) es Juan José Hidalgo, el español dueño de Air Europa; su idea sería abrir una aérea de cabotaje para llevar a los cuatro o cinco destinos principales dentro del país a sus pasajeros que lleguen a la Argentina en sus aviones de larga distancia.

Quien le habría llevado la idea sería Claudio Cirigliano, dueño del Grupo Plaza y que hace más de un año que paga unos 400 sueldos, todos los meses, a los ex empleados de LAFSA (Southern Winds más otras) sin que se sepa el origen de esos fondos ni el propósito de tales desembolsos. Obviamente, la idea de Cirigliano habría sido que finalmente «volara» su proyecto Safe Flight, línea en la que supuestamente trabajarían esos 400 «empleados» de Líneas Aéreas Federales SA.

Sin embargo, el español habría huido espantado cuando se fue enterando de las particularidades del proyecto Cirigliano, y ahora estaría buscando algún socio local para llevar adelante su propia iniciativa.

S.D.

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